desplegar menu NuevoEstilo
Buscador
mostrar/ocultar

Madrid, España

Este piso es un oasis repleto de evocaciones parisinas

La diseñadora de joyas Cayetana Blanco se enamoró del charme del distrito XVI de París y lo guardó en la maleta de las emociones para derrocharlo a placer en su casa madrileña. Entrez, s'il vous plait.

Concha Pizarro. Fotos: Pablo Sarabia 22/02/2019
Imprimir
Pantalla completa



Si alguien quiere pasar mucho tiempo en su casa y no le apetece demasiado salir es que ha encontrado el oasis soñado. Así lo siente esta joven diseñadora de joyas, creadora de la marca Mass Milano. Cayetana Blanco se enamoró de la luz de su piso –«es un octavo y a veces creo que me he dejado las luces encendidas de la claridad que entra», nos explica– y también del maravilloso suelo de madera en espiga: «Siempre he vivido fuera: en Milán, tres años; en Londres, otros tantos; en París... y quería trasladar aquí un trozo de cada ciudad. Sobre todo, de París y de mi maravillosa vivienda de estilo haussmaniano en el distrito XVI», asegura. El interiorista Jorge Muñoz del Sol ha sido el encargado de obrar el "milagro".

¿Qué líneas maestras estableciste para la reforma? Una firme apuesta por el dúo blanco y negro, que son mis colores favoritos, incluso para vestir. Además, el look minimal, con pocos muebles –el suelo y las molduras de las paredes ya tienen mucho protagonismo–, y, por supuesto, sacar el máximo partido a luz, que casi decora por sí misma.

¿Y a la hora de elegir el mobiliario?
Me he recorrido todas las tiendas de antigüedades y vintage de El Rastro madrileño y del barrio de Le Marais, en París. He mezclado muebles italianos de los años cincuenta con toques californianos y elementos clásicos de espíritu francés.

También aparecen guiños divertidos...Sí, en el despacho tengo una pieza en forma de calabaza de Yayoi Kusama, un hipopótamo rosa de Erre14 en el dormitorio, tablas de skate decorando las paredes del salón y, frente a la cocina, una escultura hecha con un cuadro de espejo líquido sobre dos pies de mármol. Es un trabajo de Paulo J. Futre, el hijo del jugador de fútbol.

¿Tu casa te ha cambiado en algo? He pasado de no guisar nada, a ser una cocinillas. Ahora tengo la cocina de mis sueños. ¡Es tan cómoda y versátil!

¿Es tu lugar favorito? Tengo varios. Por ejemplo, la terraza, que uso tanto en verano como en invierno por su buena orientación sur. Desde ella veo una torre y siempre digo que es mi torre Eiffel particular.

¿Tu piso guarda secretos confesables? Al igual que mis joyas, puede transformarse según el momento o las circunstancias del día. Por ejemplo, el dormitorio principal es una especie de habitación del pánico: está oculto detrás de una puerta camuflada en la pared del salón, con los cuarterones haciendo las veces de marco de cuadros. En él, además, de un problema surgió un magnífico recurso decorativo: había una viga maestra que no se podía tocar y Jorge Muñoz del Sol la utilizó para definir y centrar la zona de la cama. Ahora parece el techo de un dosel realizado a propósito.  

¿Cuál ha sido tu último capricho deco? El que está por llegar. Espero que pronto el pintor Markus Rico me dibuje un mural en la pared del cabecero de mi cuarto. El que tengo ahora es un arreglo transitorio que me hizo un amigo.  

¿Dónde hallas la inspiración para tus joyas? En muchos lugares: el arte, los clásicos, lo que nos rodea y, sobre todo, la naturaleza. No solo en sus formas, sino también en la protección medioambiental. Dentro de mi colección Ocean, he diseñado la Silver Straw, una pajita de plata para bebidas que es transportable, reutilizable y busca concienciar sobre el abuso que hacemos de los plásticos y cómo están contaminando el mar. El 5% de su venta se destina a varias ONG que colaboran en la limpieza de los océanos.

massmilano.com

Realización: Mercedes Ruiz-Mateos.



Ver más articulos