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El paisajismo de Forestier

A principios del s. XX, este paisajista francés marcó el inicio del jardín contemporáneo. Pionero en el uso de elementos de tradiciones dispares, muchos de sus trabajos se pueden ver en España.

Nuevo Estilo 28/06/2013
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SU SELLO: El eclecticismo. En su obra se aprecia desde la influencia del jardín clásico francés –geometría, terreno llano, láminas de agua, dominio racional de la vegetación– a la inspiración en los proyectos ingleses –uso de materiales rústicos– y, tras su llegada a nuestro país, de los jardines hispano-musulmanes, de los que toma el naranjo, las fuentes bajas, el ladrillo o la cerámica.

FILOSOFÍA. Adaptarse a las tradiciones locales y al clima del lugar, usando especies de la zona.

URBANISMO. Discípulo de George Haussman, responsable en el siglo XIX de las grandes reformas urbanísticas de París, Forestier destacó también en esta disciplina defendiendo el papel social de la jardinería y la ciudad-jardín, aquella en la que el parque actúa como marco donde situar la urbe.

SU INFLUENCIA. Su idea de ciudad caló en Le Corbusier y el urbanismo funcionalista, que adoptó el recurso de grandes masas de vegetación como elementos de división práctica, o el diseño de amplias avenidas como ejes de circulación. En España, su gran discípulo fue el arquitecto catalán Nicolau Rubio i Tudurí.

NOS HA DEJADO. El nacimiento del jardín contemporáneo, que se aleja de la rigidez de modelos como el francés para integrar la mezcla de elementos dispares.  



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