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Espacios de trabajo

Una oficina solidaria

La sede de Entreculturas transmite, también en su interiorismo, la esencia de esta ONG que ha hecho de la lucha por el derecho a una educación de calidad su razón de ser.

Ana Isabel Hernández 18/05/2019
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El rojo, su color corporativo, salpicando los espacios; materiales como la madera o las fibras naturales, aportando calidez y cercanía; piezas recicladas o hechas a mano, resaltando su compromiso con la sostenibilidad y el medio ambiente...

Todo en la decoración de estas oficinas refleja el espíritu de la ONG para el Desarrollo Entreculturas. Muchos actores han participado desinteresadamente para lograrlo. Desde la Universidad de Nebrija, cuyos alumnos de arquitectura e interiorismo diseñaron, con Miguel Guzmán a la cabeza, el proyecto, a colaboradores como la estilista Olga Palmero o la Fundación A LA PAR, centrada en la integración de personas con discapacidad intelectual, que ayudaron a ejecutarlo. Y aquellas marcas de mobiliario que, haciendo gala de su responsabilidad social empresarial, han cedido muchas de las piezas. En definitiva, una decoración altruista para un proyecto con conciencia.

Labor humanitaria
Entreculturas lleva más de 30 años defendiendo el derecho a una educación de calidad para todos, «porque esta es la mejor herramienta para cambiar el mundo y evitar la desigualdad», afirman. Con casi 7.000 socios y cerca de 14.000 donantes puntuales, esta entidad vinculada a la Compañía de Jesús opera en 37 países de cuatro continentes mediante programas educativos, acciones de sensibilización o voluntariado. Un total de 177 proyectos, en los que siempre van de la mano de organizaciones locales, como Fe y Alegría, con la que en Latinoamérica educan a las poblaciones más vulnerables, o el Servicio Jesuita a Refugiados, centrado en la atención a desplazados forzosos en África y Asia.

entreculturas.org



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