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Un escondite privilegiado en The Giri Residence

Al cobijo de un recóndito paraje ibicenco, el nuevo hotel boutique The Giri Residence, presume de diseño de élite y te invita a sesiones de relax en sus jardines o en el spa. Un rincón exclusivo e íntimo con tan sólo cinco suites. ¡Capricho mediterráneo!

Nuevo Estilo 28/06/2013
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HOTEL THE GIRI RESIDENCE
 Tel.: : 971 333 345

HIGH LUXURY
DIRECCIÓN: Principal, 5. San Juan (Ibiza). Tel.: 971 333 345. www.thegiri.com
HABITACIONES: Son cinco suites en total, de gran amplitud y que pueden acoger a más de dos personas. La llamada Bougainville, en la primera planta, tiene 100 m2.
FOOD & DRINK: En su restaurante The Living Room descubrirás una carta con productos orgánicos, materia prima de su propia huerta y alimentos traídos de otras regiones.
EL SPA: Con piscina climatizada y Jacuzzi, puedes reservar todo el espacio durante una hora, sólo para ti y tu pareja. Prueba sus baños de aceite de rosas o esenciales.
CÓCTEL: Junto a la piscina, carpa marroquí para bebidas exóticas.
PRECIO: Desde 340 €. Y 30% de descuento en junio (consulta la web).
APUNTA SUS IDEAS DECÓ
Bambú en el techo. Nos gusta el techo del salón, con fosas centrales que se han cubierto con anchos troncos de bambú. Aporta naturalidad y caldea.
Diferentes mamposterías. También nos convencen los muros pétreos, con piezas irregulares y llaga ancha de cemento o con finas lajas encajadas en horizontal. Un mix que rejuvenece el ambiente.
Bañeras enmarcadas. Como la que vemos en esta página, bajo una hornacina con un arco oriental. Su elección en mármol negro es un detalle que revaloriza el conjunto. 

Alejado de los nucleos más turísticos de Ibiza, en el tranquilo pueblecito de San Juan, localizamos este encantador hotel boutique, un nuevo estreno en la isla con la particularidad de un entorno natural único, así como un número muy reducido de suites que destilan extra de sofisticado encanto. Cuentan sus propietarios, que a pesar del estado ruinoso en el que se encontraba la finca, supieron que tenía potencial: «Era una construcción centenaria y en otros tiempos llegó a ser escuela y hasta comisaría. Nuestra idea fue crear un escondite privado muy selecto y con capacidad para 10-14 clientes como máximo», nos explica Rosa Hildebrandt, una de las fundadoras del hotel. Reforma y decoración corrieron a cargo de otra de las socias, Yvonne Hulst. Amateur del interiorismo, insistió en mantener el carácter rural del espacio cuidando al máximo los acabados, muchos de ellos recuperados, y estudió la iluminación con sistemas de LED ocultos en fosas. Supo plasmar su sensibilidad nórdica en el diseño de ambientes, muy limpios y serenos, aunque su fidelidad al estilo mediterráneo y a los colores marroquíes quedaron también patentes. Claro que el mayor capricho del hotel son sus exteriores, con una piscina acompañada por cabañas balinesas para descansar en privado. El paraíso.   



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