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Claves del paisajista

Álvaro Sampedro: «El paisaje habla, escúchalo»

Su jardín ideal es ese en el que naturaleza y diseño se entremezclan sin saber quién ha hecho qué. El paisajista Álvaro Sampedro apuesta por dicha simbiosis, por espacios en los que «pasan cosas cada segundo» sin que la mano del hombre se note.

Texto: Míriam Alcaire 26/04/2019
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Defiende que la educación y la cultura de un país pueden medirse por sus jardines y su respeto al medio ambiente. Así lo explica Álvaro Sampedro: «La sociedad que no cuida de su naturaleza, sin duda, languidece y no piensa en el futuro». Él, por su parte, contribuye a la causa creando espacios armónicos, poco invasivos con el entorno, con zonas de sombra, agradables áreas de estar y senderos que permitan pasear, oler y escuchar el jardín.

¿Tu filosofía de trabajo? Procuro que la intervención pase casi inadvertida, que parezca que todo lo que hay en ese lugar pertenece a él y siempre ha estado allí.

¿Algún sello de identidad? El desorden ordenado, crear jardines naturalizados y dinámicos: hay que caminarlos para descubrir sus secretos y deben estar presentes los cambios de estación, combinando los colores de cada época.  

¿Qué criterios artísticos y técnicos aplicas? Escuchar y observar lo que dice el paisaje –lo que llamamos el genio del lugar–. Él indica qué debes hacer en cada intervención. En el momento en que te separes de lo que ese espacio pide, el proyecto no funcionará.

¿Cómo pones en práctica la sostenibilidad? Hacemos diseños de baja necesidad hídrica, con la flora existente, y buscamos una mayor durabilidad de los mismos. De hecho, estamos investigando métodos para que, una vez estabilizada la planta, no necesite riego.

La iluminación, ¿qué papel cumple? Básico, como el agua. Las luces y sombras nos transportan a lugares mágicos.

¿El jardín de tu niñez? Está en Mallorca, es mediterráneo puro frente al mar. Y también el de mi abuelo Luis, en la sierra de Madrid, lleno de coníferas. Allí, trasteando, creo que se inició en mí el germen de esta profesión.

Colores y aromas favoritos. Azules, morados y blancos, y los ocres y marrones en invierno. Me encanta el olor de la mimosa y el de la tierra justo antes de que empiece a llover.

¿Cómo integrar el arte –instalaciones, esculturas– en el jardín? Dándole misterio. Coloca las obras en lugares no evidentes, ocultos, para que sean descubriertas al pasear.

Últimas tendencias en paisajismo. Naturalizar los espacios al máximo con jardines sostenibles y cambiantes.

www.alvarosampedro.com



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