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Madrid, España

Una vivienda reformada con dosis de color, guiños art déco y ricas texturas

Esta reforma llevada a cabo por el estudio de Tristán Domecq mezcla guiños art déco, clasicismo y modernidad en un cóctel tan explosivo como elegante.

Míriam Alcaire. Fotos: Pablo Sarabia. 05/05/2020
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Se encontraba intacta, apenas había sufrido algunas intervenciones mínimas desde que se construyó en1800. Era la típica casa señorial del centro de Madrid, muy grande, segregada en dos viviendas y con un trazado poco funcional: la cocina se encontraba al fondo y aún disponía de horno de leña. La compró una joven pareja sin hijos que quería darle la vuelta radicalmente. Su deseo era eliminar por completo las compartimentaciones para hacer un espacio común amplio en el que disfrutar de todas las estancias al mismo tiempo, y dotar de iluminación natural a las habitaciones ciegas.

Los propietarios confiaron el proyecto al estudio de Tristán Domecq, quien planteó una preciosa reforma integral cuya filosofía fue puramente conservacionista, no en cuanto a la distribución –modificada de arriba abajo–, sino en lo referente a la recuperación de rasgos distintivos de una finca con solera: «Tenía muy buenas características, con techos altos y dos balcones más grandes de lo normal para este tipo de edificios», explica. Así, se mantuvieron elementos de valor del inmueble como el suelo de damero original, que se restauró y volvió a colocar en las mismas estancias en las que se encontraba. Además, se replicaron las carpinterías, y los pavimentos, de la firma Parador, reproducen un diseño de madera en punta de Hungría que proporciona un fondo cálido y neutro a la casa. «También –puntualiza el interiorista– quisimos hacer  un guiño art déco con los artesonados y los dibujos de las paredes».

El impecable contenedor clásico alberga un contenido que, sin embargo, rezuma modernidad. En este aspecto, el color es fundamental, pero también las tapicerías y telas elegidas, todas de Güell-Lamadrid. Terciopelos y linos lavados belgas visten los muebles tapizados y los dormitorios. El mobiliario es una miscelánea de piezas antiguas, vintage y actuales, muchas con el sello del estudio. Finalmente, el arte contemporáneo en sus distintas disciplinas –obra gráfica, escultura y fotografía– completa una puesta en escena intensa y refinada, pero en la que no falta frescura. Una mise en place con espacios vividos y acogedores, «el objetivo de nuestro trabajo», aclara Domecq. Misión cumplida... ¡y con creces!

IDEAS DEL PROYECTO: Tristán Domecq tristandomecq.com

Un mix chispeante. La luz potente y el color, con predominio del rosa, el verde y el azul, ponen movimiento y alegría en ambientes donde la mezcla y el eclecticismo temporal son notas dominantes.

A medida. El estudio de interiorismo ha realizado ex profeso muchos diseños de mobiliario, como la cocina o el aplique de luz que se repite en casi todas las estancias.

Realización: Beatriz Aparicio. 



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