desplegar menu NuevoEstilo
Buscador
mostrar/ocultar

Transparencia total: la apuesta por Antonino Cascio

La ligereza del proyecto y de los materiales empleados en la construcción de esta vivienda no resta fuerza a la contemporaneidad de su volumen de líneas limpias, que se erige sobre una escarpada colina de la costa azul.

Nuevo Estilo 04/08/2016
Imprimir
Pantalla completa



Vivir en ambientes cómodos y disfrutar de la naturaleza. Estos dos objetivos los ha cumplido el arquitecto italiano Antonino Cascio —afincado en Francia— en el proyecto de construcción de esta «villa contemporánea», como él mismo la denomina. Se encuentra enclavada en una colina de la localidad francesa de Vallauris, en la Costa Azul, y responde al encargo de un amigo suyo. Cristal, madera, metal y cemento blanco son los materiales preferidos por el arquitecto, que cuenta con una larga experiencia en proyectar edificios de nueva planta en esta región del país vecino, un enclave privilegiado donde predominan las construcciones de tipo neoprovenzal.

La vivienda se ubica en una escarpada colina y muestra una arquitectura contemporánea y vanguardista que recuerda la silueta de un transatlántico varado en un paisaje rodeado de olivos centenarios y pinos halepensis (pino de l’Aleppo), autóctonos del área mediterránea. «En colaboración con los dueños, hemos conseguido crear espacios donde es fácil vivir —en constante contacto con la naturaleza— y, al tiempo, hemos logrado hacerlo reduciendo costes de edificación, pero siempre utilizando materiales nobles», indica Cascio.

La comunión interior-exterior está garantizada porque la fachada se ha concebido como un cerramiento totalmente transparente. Esto se ha logrado gracias a la elección de carpinterías de marcos ligeros instaladas de suelo a techo y de pared a pared en todas las estancias. Las líneas geométricas y la elegancia de las formas elegidas hacen el resto. En cuanto a la distribución de los ambientes, el vestíbulo —muy luminoso gracias a la pared de bloques de vidrio que deja pasar la luz— comunica directamente con el salón, concebido como una estancia diáfana de doble altura y paso directo al porche. Este último se prolonga hasta la piscina, rodeada de un entarimado de madera de ipe y que desborda por uno de sus lados en el paisaje. En esta misma planta, la cocina y el comedor también conectan al cien por cien con el exterior. De la zona de estar, presidida por una chimenea de corte minimalista, arranca una escalera que comunica con la planta superior. Desde este nivel, una pasarela que recuerda a la de los barcos conduce al dormitorio principal, tipo suite. Uno de los elementos arquitectónicos que destacan y contribuyen a dar sensación de transparencia son las barandillas, tanto del exterior como del interior, que prácticamente pasan desapercibidas. Además, avalan el permanente contacto con la naturaleza.



Ver más articulos