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Madrid

Una casa vestida de blanco

Piezas antiguas y detalles minimal en esta vivienda vestida de blanco, el color de sus paredes, techos, suelos, carpinterías, mobiliario... ¿El fin? Disfrutar de espacios depurados que respiran tranquilidad.

Nuevo Estilo 20/08/2013
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Cuando la dueña de esta casa acometió su reforma tenía claro lo que quería: «Vivíamos en un apartamento en pleno centro de Madrid, pero con dos niños pequeños necesitaba más espacio y zonas verdes cercanas. Se imponía un traslado». El lugar elegido fue una zona residencial en las afueras de la ciudad. Las interioristas María Ruiz-Mateos y Guadalupe Mendizábal, del estudio de decoración Minymo, se encargaron del proyecto y propusieron una nueva distribución que adapta los 130 m2 de la vivienda a las características familiares.
El reparto original del espacio resultaba demasiado compartimentado, por lo que se demolieron tabiques y se ganaron metros en algunas estancias en busca de una mayor comodidad de uso. Desapareció el muro que separaba el recibidor del salón, lo que permitió a las decoradoras integrar en este último con mayor desahogo un área de estar, un rincón de lectura y una zona de despacho-comedor.
Para crear continuidad, las paredes y el techo se bañaron de blanco, al igual que el suelo –un parqué de roble en espiga que se cubrió con pintura plástica–. Este mismo planteamiento cromático se ha seguido en el resto de la casa: desde las puertas de paso al revestimiento de los baños, de los armarios de cocina al mobiliario del dormitorio. Es el dominio absoluto de la unidad de color y también de estilo. En todos los ambientes se ha confiado en una base de piezas ligeras y depuradas, tan sencillas que rozan el minimal, dejando que el protagonismo recaiga en las antigüedades.
También con las piezas de época se ha buscado la homegeneidad estética. Así, dominan los asientos Luis XVI tapizados en seda tostada –perfecta para matizar la luminosidad del blanco–. Como contraste, mesas y mesillas de noche presentan líneas sobrias y diseños escuetos –unas en madera de cebrano o teñida; otras, en el hilo conductor de la casa: el blanco–. En este marco, sereno y elegante, ponen la guinda los objetos decorativos agrupados por materiales, formas o color, y también los estores deslizantes japoneses o enrollables que se ha elegido para filtrar la intensa luz natural.  
IDEAS DE LAS DECORADORAS
María Ruiz-Mateos (tel.: 670 703 230) y Guadalupe Mendizábal (tel.: 690 612 558)
Rentabilizar el espacio al máximo es la filosofía aplicada en toda la vivienda, pero de forma especial en el salón, con el derribo del tabique que lo separaba del recibidor. En el resto se optimizan los metros con pocas pero seleccionadas piezas, muchas a medida.
Detalles femeninos. Jarrones con flores, cojines de terciopelo, candeleros, piezas de cristal... son toques que aportan una serena y dulce elegancia.



Tags: Blanco.

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