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Madrid

Una casa ibicenca en Madrid

El Mediterráneo en el interior. Ésto es lo que ha conseguido el estudio de arquitectos Archilla/Martínez-Peñalver con una reforma donde el blanco es el color protagonista y un cambio radical en la distribución ha propiciado la entrada de luz.

Nuevo Estilo 20/08/2013
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Le gustaban de ella su ubicación, su tamaño, la orientación... pero nada en absoluto la distribución interior. Cuando el dueño de esta casa la compró hace dos años vio enseguida la reforma que era necesario acometer para conseguir una vivienda que se adaptara a sus necesidades y gustos. Y con las ideas tan claras se puso en manos del estudio de arquitectura Archilla/Martínez-Peñalver para que las llevara a cabo.

Situada en una urbanización al norte de Madrid, la construcción -550 m2 repartidos en dos plantas con forma de U- se organizaba en un complejo laberinto de habitaciones y desniveles. Además, las ventanas eran muy pequeñas, lo que restaba luminosidad a los ambientes. Todo lo contrario de lo que deseaba el propietario: "Una vivienda en la que poder recibir a mis muchos amigos cómodamente, abierta al exterior y muy, muy luminosa". Por ello, lo primero que hicieron los arquitectos fue derribar tabiques para reducir el número de estancias y conseguir pocos espacios, pero más amplios y diáfanos. Asimismo, unificaron los niveles en las dos plantas, que ahora albergan el comedor, la cocina y dos salones en el piso inferior, y los dormitorios y cuartos de baño en el superior.

Y para que la luz entrara sin cortapisas en la casa, en primer lugar se abrieron grandes ventanales. Asimismo, se recurrió a puertas correderas acristaladas que, además, han comunicado la vivienda con el exterior: un jardín con piscina en el que se han creado varias zonas de descanso. Otra de las prioridades del dueño era conseguir una casa muy mediterránea, "que me transmitiera sensación de veraneo y mucha frescura". Un punto en el que los colores y materiales han sido piezas clave. Así, el cemento blanco -en la fachada y muros que delimitan la parcela- y la madera de teca -alrededor de la piscina y como pavimento- se alían en el exterior para dar una imagen muy "ibicenca" a la construcción. Esta estética continúa en el interior de la vivienda, donde el color blanco inunda las estancias cubriendo paredes, suelos -de cemento pulido en este tono-, mobiliario, tapicerías, ropa de cama... Las puertas de hierro oxyrón y los toques de color que ponen los almohadones y algunos muebles suponen puntos de contraste.

En cuanto a la decoración, ha sido concebida por el dueño, con el asesoramiento de la interiorista Lorena Galatas. Se ha buscado un estilo informal y con ese aire mediterráneo que prima en el exterior. Para ello se ha elegido un mobiliario funcional y se han creado varias zonas de chill out que dan un aire estival a la vivienda: "Cuando la compré, no sabía si iba a acostumbrarme a vivir lejos de la ciudad. Ahora, no podría dejarla. Todos los días tengo la sensación de que esto es una casa de vacaciones."



Tags: Casa, Ibiza y Madrid.

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