desplegar menu NuevoEstilo
Buscador
mostrar/ocultar

País Vasco

Una casa a medida

Como un buen traje, el interior de esta vivienda vasca se amolda a los usos y gustos de sus propietarios. La decoración, una mesurada mezcla de piezas y estilos, pone el broche de oro más actual.

Nuevo Estilo 20/08/2013
Imprimir
Pantalla completa



Dar al espacio un planteamiento diferente fue el reto principal de la reforma que la interiorista Luisa Montes, de Montes+Múgica, emprendió en esta vivienda ubicada en el País Vasco. Aunque la casa era de construcción reciente, precisaba algunas mejoras para llegar a ser el «hogar ideal» que su propietaria tenía en mente. De hecho, la claridad de ideas de ésta última fue decisiva a la hora de conseguir la imagen final. «Ella es una excelente anfitriona –explica Luisa– y le encanta cocinar para sus amigos. Así que dimos suma importancia a la cocina y a la zona de recibo, integrada por el salón y el comedor».

Además, la intervención de la decoradora se centró en otros tres puntos clave: mejorar la calidad de los acabados, agilizar al máximo la distribución y ampliar visualmente el espacio. Un detalle que habla del virtuosismo con el que se ha trabajado es el suelo del salón y el comedor, un parqué recuperado de la antigua villa que se encontraba en la parcela donde ahora se alza la casa. Se trata de un maravilloso pavimento con dibujos geométricos de inspiración art déco, que personaliza la zona de día y marca la diferencia con los demás ambientes. Para las paredes, la interiorista eligió una laca en un luminoso tono piedra y contrastó las puertas, al igual que los rodapiés y los cubrerradiadores, en un matiz más oscuro de la misma gama. Mientras, el salón ganó versatilidad al incorporarle una estantería lacada en el mismo color que las carpinterías.

Un aspecto decisivo en la nueva organización fue integrar los baños dentro de los dos dormitorios existentes, pero sin perder la autonomía de cada ambiente. La solución consistió en separarlos a través de tabiques de obra que no llegan al techo, rematados con molduras de cerezo y cerrados por paneles de cristal que dejan pasar la luz natural. La ventaja añadida de esta ingeniosa solución es que ambos muros divisorios actúan a la vez de cabeceros de las respectivas camas. Así es como, sin variar la distribución, ésta mejoró sustancialmente. La cocina fue diseñada con especial mimo pues, según comenta Luisa, «la propietaria disfruta preparando delicatessen, y más con la cosecha de su huerto».

En cuanto a la puesta en escena, hay que destacar el estilo actual e intemporal a la vez que la interiorista ha logrado recrear. ¿La fórmula para conseguirlo? Ambientes polivalentes, capaces de cumplir funciones distintas y de adaptarse a las necesidades de cada momento. Crucial en este aspecto resulta también la mezcla de piezas de diferentes épocas, que se fusionan en perfecta armonía y que aportan, junto a las obras de pintura contemporánea, las atractivas dosis de personalidad que destila la decoración.



Ver más articulos