desplegar menu NuevoEstilo
Buscador
mostrar/ocultar

París

Un piso con estilo en París

En este piso del bucólico barrio parisino de Le Marais, el estudio Festen Architecture ha logrado que coexistan la decimonónica arquitectura de estilo Haussmann y un mobiliario de diseño moderno que irrumpe en la escena sin sobresaltos.

Gema Marcos 06/10/2015
Imprimir
Pantalla completa



Para los que disfrutamos y sentimos con emoción el interiorismo, este piso cumple con todos los requisitos de nuestro sueño parisino. Situado en el céntrico IV Distrito, en el encantador barrio de Le Marais, forma parte de un edificio haussmaniano, el estilo auspiciado por el barón y prefecto Haussmann que marcó la fisionomía e identidad de la capital francesa desde finales del s. XIX.
La casa, de 90 m2, es una joya arquitectónica que descubrieron los diseñadores e interioristas Charlotte de Tonnac y Hugo Sanzay, componentes del estudio Festen Architecture, para convertirla en su vivienda, pero también en espacio de trabajo. «Buscábamos un lugar para vivir y trabajar que fuera muy luminoso y, al mismo tiempo, simple y sereno, en el que pasar muchas horas al día sin que sus espacios nos cansaran», nos explican los autores, que no solo mantuvieron la estética clásica original, sino que supieron potenciar toda su belleza histórica.
Uno de sus aciertos fue el color de fondo, un blanco inmaculado que intensifica la luz y, además, realza las cornisas de los impresionantes techos, con más de tres metros de altura. La metamorfosis espacial llegó con el decorado, para el que escogieron una lista muy escueta de diseños del siglo XX y piezas minimalistas que contrastan con la estructura clásica. No existen concesiones al color y los balcones desnudos que recorren toda la vivienda son su mayor capricho. 

Ideas de los interioristas
CHARLOTTE DE TONNAC Y HUGO SANZAY (www.festenarchitecture.com)
Conservaron las molduras originales de techos, paredes y puertas, tan abundantes y, al mismo tiempo, tan sutiles. Al pintarlas de nuevo en un blanco impoluto, se realzaron todos sus relieves y se estableció el telón de fondo perfecto para incorporar un mobiliario que crea contraste con discreción. La serenidad cromática en materiales y muebles fue otro acierto. Sin sobresaltos de color, solo neutros que hablan de continuidad visual. A esta sensación de armonía se une el suelo de madera, con extra de calidez, una preciosa colocación a la espiga y la magia de su sonido crujiente al pisar descalzo.



Ver más articulos