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Un mañana mejor

El estudio Tristán Domecq Interiorismo devolvió su atractivo a este piso madrileño de finales del s. XIX bajo un sugerente touch clásico. Materiales recuperados, piezas atemporales y colores de plena tendencia conforman una alianza de futuro.

Gema Marcos 12/07/2016
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Este piso en pleno corazón de Madrid, al cobijo de un edificio construido en 1890, materializa con buen tacto y notas personales un look de base clásica que hoy es pura tendencia. Pero comencemos por el principio de la historia, cuando el interiorista Tristán Domecq vio por primera vez los 85 m2 de la vivienda: «El interior se encontraba en un estado muy ruinoso, pero conservaba muchos de los elementos originales, como las baldosas hidráulicas de algunas áreas o el parqué de pino melis en espiguilla. Nuestra idea fue redistribuir toda la planta para darle un planteamiento de espacios comunes abiertos, más contemporáneo y acorde con los propietarios –una pareja joven que tiene un niño–, y reubicar en zonas diferentes todos esos materiales nobles», nos explica el decorador, quien revistió, además, con microcemento los suelos del pasillo y la cocina, y las paredes y platos de ducha de los dos baños. El resto de las paredes y los techos se cubrieron con pinturas hechas con aceites y pigmentos naturales que aportan frescura y luminosidad, a la vez que resaltan los elementos estructurales.
Por otro lado, la arquitectura decimonónica, que fue restablecida con maestría, se acompaña de una decoración cuidada, sencilla y con gran personalidad. Tristán Domecq planteó una escueta lista de muebles de corte clásico, unos comprados ex profeso y otros diseñados por el propio estudio: «Buscábamos un estilo moderno, desahogado y acogedor, con piezas retro que se codean con pintura, escultura y fotografía actuales». Y como broche para redondear el proyecto, el interiorista recurrió a los toques sofisticados aportados por el espejo envejecido de la cocina, y por las lámparas y apliques en un acabado oro o cobre de lo más trendy.

Ideas del interiorista
Tristán Domecq (www.tristandomecq.com)
Recuperando y recolocando. Sin duda, ha merecido la pena el esfuerzo de rescatar muchos de los materiales nobles y elementos del pasado: suelos hidráulicos y de madera, lavabos, puertas... Todo se levantó y reutilizó en zonas diferentes a las originales, ya que la distribución de la vivienda cambió para lograr una estética y una funcionalidad más actuales.
Lo antiguo se convierte en moderno. El estilo de la casa está marcado por una serie de muebles y detalles de corte clásico que están de plena actualidad ahora mismo: lámparas de cerámica vintage, apliques dorados y piezas en madera natural se realzan junto a elementos de diseño depurado.



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