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Madrid, España

Un chalet con conexión al jardín

Concebida como un chalé, esta vivienda madrileña es en realidad un piso bajo en el que la luz y la conexión con el jardín se han convertido en sus principales bazas decorativas.

Nuevo Estilo 28/07/2017
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Esta casa es el claro ejemplo de que la calidad en una vivienda se manifiesta en los materiales, pero también en una acertada concepción del proyecto. Ubicada en una zona residencial de Madrid, en la urbanización El Jardín de Aravaca, obra de la promotora Single Home, se trata del piso bajo de un edificio de tres alturas. Sin embargo, el trazado de la edificación, con los niveles superiores retranqueados, hace que la vivienda parezca una construcción unifamiliar, un espacio independiente que disfruta de un pequeño jardín privado. Precisamente, esta área exterior juega un papel importante en la distribución de la casa y en la orientación de cada espacio.

Así, la casi totalidad de las estancias, abiertas al jardín a través de numerosos ventanales y puertas de cristal, rebosan luminosidad y el paisaje actúa como un elemento más de la decoración.

Ya en el interior, destacan las soluciones adoptadas para lograr el máximo confort. Por ejemplo: las conducciones se ocultan en un falso techo, formado por una placa de Pladur suspendida de una estructura metálica, que aporta un aislamiento acústico adicional, y para la climatización se instaló un sistema de suelo radiante. Éste se completa con equipos de aire acondicionado y bomba de calor, de Daikin, que pueden regularse de forma individual en cada habitación.

En cuanto a la decoración, los propietarios encargaron esta tarea a las interioristas bilbaínas Ana y Cristina Calderón, de La Trastienda, y a B & V Interiores. Además, han contado con la aportación del estudio de Pablo Gómez Zuloaga. El resultado son ambientes contemporáneos en los que se combinan piezas de línea rústica, en madera decapada o tratada con cera, elementos de estética industrial y diseños vintage de los años 50 y 60. En esta mezcla –que supone el complemento perfecto para la colección de arte actual de los dueños– reside la personalidad y la especial atmósfera que desprenden los espacios.
IDEAS DEL PROYECTO
- Combinar varios colores. Las paredes de la vivienda se han cubierto con una pintura plástica en un tenue tono topo que armoniza con el suelo de las zonas comunes y de descanso: una tarima flotante de roble teñido de la firma austriaca Stia. Como contrapunto, los techos se han pintado de blanco para dar mayor sensación de altura.
- Fotografía, escultura, dibujo... La pasión de los propietarios por el arte contemporáneo se deja sentir en las numerosas obras que salpican las estancias de la casa. Todas se adquirieron en la galería madrileña Javier López.
- Común denominador. Para crear un elemento de conexión entre los ambientes, en todas las habitaciones, salvo la cocina y los baños, se ha cubierto el pavimento con alfombras de sisal que enmarcan y realzan el mobiliario.
- Efecto óptico. Ubicada al fondo de la cocina, la puerta de cristal que conecta con el jard’n actœa como un potente foco de atracci—n que obliga a prolongar las miradas y ampl’a la estrecha y alargada superficie. La claridad que lo inunda todo se ve reforzada con los tonos blancos y met‡licos de mobiliario y revestimientos.



Tags: Casa, chalet, Chic y Jardín.
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