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Una taller viejo convertido en una moderna vivienda

Su cambio ha sido radical: de local de trabajo en el corazón de Barcelona a vivienda que responde a los cánones más actuales. En un espacio diáfano con dos alturas fluyen ambientes -pero sólo los necesarios- envueltos en materiales y acabados industriales.

Nuevo Estilo 21/08/2013
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Desde siempre, la historia de las casas se desarrolla en torno a todas aquellas personas que las han habitado. Son éstas -con su estilo de vida, sus profesiones, su rutina diaria y su sensibilidad estética- las que determinan y modelan la evolución y la imagen de la vivienda. Y así se constata en este loft, situado en un barrio céntrico de Barcelona. En sus orígenes fue un taller de artesanos, donde se integraba, además, la vivienda del trabajador. Hoy, tras una etapa de transición, la vida de esta edificación ha sufrido un giro de 180 grados. La vitalidad y "ganas de marcha" de los responsables del cambio, una joven pareja -ella, monitora de spinning y él, editor-, fueron para la autora de la reforma, María Luisa Rivas, la principal motivación.

La primera actuación consistió en vaciar por completo el local con el fin de proyectar una nueva distribución. Se desmontó el altillo existente, que era bastante rudimentario; se sanearon todas las paredes, algunas de ellas con ladrillo visto; y se demolieron los falsos techos de cañizo con dos claros objetivos: ganar el máximo de altura y descubrir vigas y bovedillas, elementos que aportan un carácter industrial. Entonces, se levantó de nuevo un nivel superior, a través de una base metálica y paneles de madera de alta resistencia, para organizar aquí el área más privada.

En ella se localizan el dormitorio, un vestidor y el cuarto de baño, independiente, además de una pasarela que arranca desde la escalera y bordea desde arriba el salón, situado en la planta baja. Este pasillo actúa de mirador y acoge una biblioteca donde se exponen los libros editados por el dueño, y un glamuroso tocador.

En el piso inferior, con acceso directo desde la calle, se suceden las zonas comunes, que fluyen sin barreras una tras otra, y un espacio cerrado reservado para el baño de invitados. Aquí son los colores de las paredes los encargados de marcar la frontera entre los ambientes, a la vez que ponen la nota atrevida y singular en este loft de espíritu 100% joven.



Tags: Loft y taller.
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