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Barcelona, España

Vivienda y estudio de un arquitecto

La secuencia de aberturas en el piso superior imprime carácter a esta casa que Joan Bach se ha construido en Barcelona para albergar su propio estudio de arquitectura y residencia.

Nuevo Estilo 23/06/2017
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A 20 km de Barcelona, en la comarca del Vallès, levantó el arquitecto Joan Bach esta vivienda en la que reside y trabaja: "El proyecto es muy claro y funcional: la casa, de planta rectangular y dos alturas, se articula formando una L con el estudio de arquitectura, situado en un volumen cúbico exento. Un alero de hormigón une ambos".

La construcción se recorta nítida sobre el entorno arbolado y parece mirarse en la lámina de agua de la piscina, que se extiende a lo largo de la fachada principal. Ésta presenta un aspecto escenográfico por la secuencia de ventanas exactamente iguales y equidistantes entre sí del primer piso; la planta baja, que alberga las dependencias comunes, se abre hacia el exterior mediante grandes cristaleras. En la fachada posterior, sólo está a la vista el piso superior, ya que, debido al desnivel de la parcela, la planta de calle se encuentra soterrada. "Para facilitar la entrada de luz natural -señala Bach-, se abrieron lucernarios que procuran una iluminación cenital y tangente sobre el muro posterior ciego del primer nivel".

En el interior, un elemento que da identidad a la vivienda es el patio, concebido como pulmón de luz de la casa y en el que cobra protagonismo un madroño plantado en el centro. Todos los ambientes presentan un aspecto neutro, definido en buena medida por los revestimientos. El suelo es de hormigón continuo teñido de gris claro y tratado con resina. Las paredes están cubiertas con pintura de silicato de exterior en tono blanco roto. "En este proyecto -aclara el arquitecto-, el lujo ha sido la superficie y no tanto los materiales, puesto que el presupuesto era limitado. Se trataba de crear espacios amplios, luminosos y continuos".

En la vivienda no hay pasillos y los ambientes se comunican por grandes puertas correderas. Si se abren los diversos paneles, desde el extremo del salón se puede contemplar sin interrupciones el eje longitudinal de fachada que termina en la pared opuesta que cierra la cocina. En este espacio, una gran isla central alberga el área de trabajo y una zona para comer. En la primera planta se encuentran las habitaciones familiares y una suite que acoge el dormitorio principal. Éste se abre al cuarto de baño, donde la zona de lavamanos -situada bajo una ventana corrida que permite ver el entorno arbolado- funciona como distribuidor hacia el vestidor, la ducha y el inodoro.



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