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Sevilla, España

El interior de este piso pudo respirar tras una reforma

Tirar unos tabiques hizo que la distribución de este piso en el centro de Sevilla resultara más fluida y continua.

Fran Muñoz IG: franyerga 06/04/2018
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Hay casas que, cuando te enteras que han sido completamente reformadas, no puedes imaginarte cómo eran antes, porque el estado en que se encuentran ahora es como deberían haber sido siempre... Esto es lo que ocurre con el que hoy visitamos en el centro de Sevilla. Cuando los casi 180 metros cuadrados de Casa Puri, como se bautizó el proyecto, llegaron a manos del arquitecto Alejandro Giménez tenían una distribución clásica y muy compartimentada, con techos bajos y la luz sevillana que entraba a raudales por los grandes ventanales pronto encontraba barreras que impedían seguir avanzando hacia su interior.

El arquitecto hizo lo que se tenía que hacer: tabula rasa. Tiró las paredes y eliminó los falsos techos para dejar que este piso respirara y se llenara de luz. La zona de día, compuesta de salón con zona de estudio, comedor y cocina abierta, comparte un único espacio con cuatro enormes ventanales a la calle. El resto de la vivienda se reparte entre el pasillo-recibidos, dos dormitorios y dos baños. Ahora la distribución es fluida entre las estancias y, gracias a unas puertas correderas, pueden independizarse los espacios a voluntad.

Las paredes blancas y los suelos de madera natural de la casa ofrecen una base sobria y atemporal sobre la que el estudio ha creado una escenografía tan fresca como cálida. Los materiales acogedores y las líneas amables de los muebles se han vitalizado con toques de turquesa muy bien empleado y una iluminación indirecta estudiada. Incluso las celosías de forja de las ventanas han tenido su restyling particular, a medio camino entre la tradición y la actualidad. Parece que siempre fue así.

www.alejandrogimenez.net




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