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Madrid, España

Reforma total

La reforma llevada a cabo en este piso de Madrid por el interiorista Pablo Paniagua ha establecido unos códigos propios de elegancia y confort que dialogan de tú a tú con la magnífica arquitectura original, obra de Luis Gutiérrez Soto.

Ana Isabel Hernández 16/01/2017
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El atractivo de esta casa comienza ya desde la calle. El inmueble en el que se ubica, en el paseo de la Castellana de Madrid, fue construido en los 50 por el arquitecto racionalista Luis Gutiérrez Soto, autor de varios de los edificios más emblemáticos de la capital. La vivienda necesitaba, sin embargo, una intervención integral para adaptarla a las necesidades de la nueva propietaria, quien no dudó en recurrir al estudio de Pablo Paniagua.

El interiorista tuvo presente en todo momento el entorno creado por Gutiérrez Soto, por lo que fomentó el diálogo de las zonas comunes de la finca con la decoración del piso y con sus nuevos elementos estructurales, proyectados por el arquitecto Gustavo Paniagua. Lo primero fue acometer los cambios en la distribución para conseguir una organización más moderna, que aprovechara al máximo la luz natural.

El afán de atemporalidad guió todas las ejecuciones: se utilizaron recursos arquitectónicos limpios, y una gama reducida de materiales en paredes, techos y carpinterías. Se trataba de conseguir un contenedor sólido y neutro que permitiese desplegar un repertorio decorativo basado en la mezcla. Así, los muebles ideados por el equipo de Pablo Paniagua conviven con obras de arte actual y con una colección de piezas de los años 30 a los 70 que llevan la firma de algunos de los más importantes diseñadores de este período. Especial atención merecen los espejos y las lámparas, creaciones, algunas de ellas del estudio, llenas de personalidad, que refuerzan el trabajo de interiorismo. Los textiles juegan también una baza importante, en colores sobrios que generan una atmósfera de serena elegancia y con texturas que aportan calidez. Es el caso de las grandes alfombras trenzadas de sisal y lana que cubren casi por entero –como si de una moqueta se tratase– la mayoría de las estancias.

IDEAS DEL INTERIORISTA: Pablo Paniagua (www.pablopaniagua.es)
- Una nueva disposición. El piso tiene una planta muy irregular y su reorganización buscó darle una distribución geométrica y ordenada. Así, quedaban zonas y rincones desiguales de aprovechamiento complicado que se han reconvertido en mueble-bar, cuarto de plancha, despensa, diferentes armarios... que quedan ocultos por puertas camufladas y otros recursos.
- Pocos y efectivos materiales. El roble lacado en blanco pavimenta los suelos, da forma a las carpinterías y panela las paredes, salvo las del salón y la entrada, cubiertas con un papel mil rayas de Gastón y Daniela. La piedra crea detalles llenos de fuerza, como la caliza de Campaspero que arma la embocadura de la puerta del baño principal.  



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