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Un piso del XIX en Chueca, Madrid

La luz es el eje conductor en este piso madrileño donde las imágenes llenan todos los espacios. El fotógrafo Adrian Tyler ha hecho de la casa que comparte con su familia también su lugar de trabajo y un sanctasanctórum en el que contempla la vida y el arte a través del objetivo de su cámara.

Nuevo Estilo 16/09/2013
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Madrid. Barrio de Chueca. En esta zona, objeto y sujeto de cambios sociales recientes, viven el fotógrafo Adrian Tyler, la restauradora de arte antiguo Dely Illán y Gabriela, de nueve años. El piso, una superficie fabulosa y llena de creatividad, está situado en el marco perfecto: la calle Libertad, cuyo nombre hace honor al aire que se respira dentro de la casa y al entorno donde se ubica. «Nos gusta tanto esta calle que es la tercera mudanza que hacemos sin movernos de ella. El último traslado fue cuando nació nuestra hija: encontramos esta vivienda dos portales más allá de la anterior», aclara Dely. Enclavado en un edificio de 1894, el piso conservaba muchos elementos originales, como los pavimentos de tarima y las puertas y molduras ornamentales. La distribución existente en las zonas nobles también se respetó, pero fue necesario reformar las áreas de servicio, la cocina y los baños.

La arquitecta Patricia Reznac se encargó de convertir los metros disponibles en un espacio para vivir y trabajar: parte de la casa está dedicada al estudio de Adrian y también sirve de sala expositora para sus fotografías y las creaciones de otros artistas. La decoración, sin embargo, fue obra de los dueños: querían espacios amplios y cómodos, sin nada innecesario. La pintura lisa de las paredes y los pavimentos de madera contribuyen a esa percepción de desahogo. Este revestimiento se sustituyó por cerámica en las áreas húmedas:  nada menos que tres toneladas de baldosa hidráulica traída de Marruecos forma maravillosos mosaicos y dameros en suelos de cocina y baño. Una sensibilidad estética que se refleja en cada rincón de esta casa llena de referencias y de instantáneas que captan un modo de vida dedicado al arte.

IDEAS DEL PROYECTO
En continua evolución. En la casa no hay ningún elemento superfluo. El proyecto decorativo ha sido mínimo y los espacios no están cerrados, sino en pleno desarrollo. La idea es que sea el paso del tiempo el que vaya determinando
lo que es necesario.
Clásicos del diseño. Piezas bien conocidas de grandes maestros –Eames, Eiermann, Saarinen– editadas por firmas insignia –Vitra, Knoll– brillan sin competencia en estancias casi diáfanas y ligeras, llenas de luz.
Gama cromática sobria. Apenas tres o cuatro colores básicos sobre fondo blanco componen una paleta que utiliza tonos oscuros en el salón, claros en el comedor y el dormitorio, y solo permite algunas licencias vivaces en cocina y baño.



Tags: reforma y Vivienda.
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