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Madrid

Un piso colorido lleno de recuerdos

La casa del interiorista Fernando Tapia, que firma su estudio Andina & Tapia, es la suma de recuerdos, viajes y experiencias, es decir, de su pasión por el arte, los anticuarios y mercadillos. Un refugio encantador donde todo encaja con naturalidad. 

Nuevo Estilo 24/09/2014
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Cuando se recorre el piso de Fernando Tapia, en Madrid, refrendas que la mejor decoración es la que dibuja ambientes vividos y desenfadados, llenos de naturalidad. Y es que aquí el buen gusto y la experiencia profesional de él y su socia, Mónica Andina –juntos forman el estudio Andina & Tapia–, han marcado los espacios: «Por supuesto, mi casa habla de los estilos que más me gustan, de nuestra forma de trabajar..., pero el resultado no es excesivamente premeditado. Nunca apostamos por las casas forzadas, donde pega todo y todo encaja», nos explica el interiorista. La vivienda se localiza en un edificio del siglo XIX, en el barrio de Chamberí, y había mantenido la organización de las casas de aquella época: un amplio salón mirando a la calle con mucha luz, un comedor en segundo plano y el resto de las habitaciones en torno a un patio interior. 

La intención era clara: «En la casa realizamos pocos cambios de obra, ya que me gustaba la distribución y contenía lo que yo buscaba, una zona de recibo y una cocina amplias. Así que convertimos la caja en un fondo muy neutro para que después fuera la decoración la auténtica protagonista». Actualizaron el sistema de iluminación –instalando luces indirectas y focos de techo orientables–, cambiaron el color de las paredes, abrieron vanos y destaparon elementos originales, como los pilares de fundición. Por su parte, el mobiliario y los objetos componen una amalgama espontánea, divertida y profundamente armónica. En los distintos espacios se suman objetos y muebles dotados de un carácter especial y, por supuesto, creaciones artísticas: «Pintura, escultura, fotografía... tienen mucha importancia para mí y ¡no solo porque estudié Bellas Artes! Hay que dejar que las obras hablen por sí mismas, no tratarlas como mero factor decorativo», concluye Fernando Tapia. 

IDEAS DEL PROYECTO: Mónica Andina y Fernanto Tapia (www.andinaytapia.com) 
 Potenciar las virtudes arquitectónicas. Plantearon una caja neutra para resaltar sus mejores factores, como la gran luminosidad o las buenas proporciones, y camuflar algún error de anteriores remodelaciones. Las molduras del techo y las columnas de fundición que se dejaron al descubierto aportan encanto y suben la personalidad del espacio.  
 Tejidos y muebles migratorios. Muchas de las piezas y objetos proceden de la anterior casa de Fernando Tapia: «Forman parte de mi vida y, sin ninguna duda, me acompañarán en la siguiente mudanza». Con estos elementos y las nuevas adquisiciones, se ha obtenido una propuesta decorativa espontánea y flexible, donde el arte ocupa un lugar relevante.



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