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Barcelona, España

Un oasis en la ciudad

Esta vivienda ha ganado metros al accidentado terreno sobre el que está edificada. Desde aquí actúa como una verdadera atalaya, abierta a una magnífica panorámica sobre el parque natural de Collserola, a tan sólo unos minutos del centro de Barcelona.

Nuevo Estilo 02/05/2018
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Deleitarse con el entorno y gozar de interiores amplios, abiertos al paisaje, son dos de los deseos que han visto cumplidos los propietarios de esta vivienda unifamiliar, rodeada de bosques mixtos de pino y encina por los que fluyen arroyos y se oye el canto de las aves. No en vano, la casa está ubicada en una parcela de 980 m2 en los límites del Parque Natural de Collserola, un oasis a pocos minutos en coche de Barcelona que se enorgullece de ser un auténtico pulmón —22 veces más grande que el Central Park de Nueva York— para la ciudad.

La petición principal de los dueños que tuvo que satisfacer Joan Bonells, el arquitecto encargado del proyecto, fue aprovechar el escarpado terreno en el que se encuentra la vivienda. Fue necesario horadar la tierra y crear muros de contención para conseguir el máximo de superficies planas que permitieran levantar la casa y crear un jardín con piscina. La construcción se ha distribuido en cuatro plantas: el sótano, bajo el subsuelo, destinado a garaje; la baja, que acoge tres dormitorios y tiene salida al jardín por la fachada principal; la primera, donde están los dos dormitorios principales y el paso a la piscina; y la segunda, con el vestíbulo, el salón y la cocina.

Cada planta tiene unos 120 m2 y para facilitar el acceso entre ellas se ha instalado un ascensor. El interiorismo ha corrido a cargo de los dueños: «Teníamos muy claro lo que queríamos. Nuestra idea era disfrutar de espacios diáfanos y amplios ventanales —comenta Salomé Dagá—. Contar con tanta luz natural es un lujo y como me encanta la madera oscura, no dudamos en instalarla». El material elegido para el suelo de todas las estancias, incluidos la cocina y los cuartos de baño, es la madera de sucupira. Por su parte, las puertas de paso, diseñadas por los dueños de suelo a techo y realizadas a medida por la empresa Servifuster —que se ha encargado de todos los trabajos de carpintería—, son de madera de wengé. Este material se ha elegido para forrar algunas paredes y camuflar puertas o armarios que se integran en la decoración. Destaca el panelado que diferencia la zona de comedor del salón y ofrece sensación de calidez. Otra clave que distingue estos interiores son los muebles ideados por los propietarios, como las mesas de centro del salón, la base y mesillas del dormitorio principal, o los acabados en madera de los baños. Sin duda, se han implicado por completo en planificar todo el interiorismo y han dado especial importancia a la iluminación, resuelta a base de focos empotrados de la marca Antares que han adquirido, como todas las lámparas, en Eléctrica Balmes. Además, una instalación domótica acciona por control remoto luces, cortinas e, incluso, la chimenea. Como pincelada artística, han elegido varios lienzos de la pintora Cuén comprados en L’ Art dels Marcs.



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