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Ampurdán (Girona)

Una masía con alma

Esta casa de vacaciones del anticuario e interiorista Eduardo Arruga transmite sabiduría, paz, respeto... Una inteligente reforma ha mantenido la esencia de la vieja construcción, adaptándola a imperativos contemporáneos. Chapeau!

Realización: Beatriz Aparicio. Texto: Ana Isabel Hernández. Fotos: Montse Garriga 05/08/2015
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Eduardo Arruga lleva 25 años al frente de Lucca, la tienda de antigüedades y decoración en Barcelona que revolucionó el concepto de anticuario. El interiorista también crea muebles y objetos contemporáneos con maderas antiguas y otros elementos recuperados, y esa misma filosofía es la que ha aplicado en esta casa en el  Ampurdán, que compró para convertirla en su segunda residencia. Lo tuvo claro desde el principio: «Intenté conservar al máximo lo existente, combinándolo con el diseño y las necesidades actuales».

La vivienda era una antiquísima construcción rural de piedra, con bóvedas a la catalana y techos con vigas, que hubo que reformar totalmente por su deterioro. Se encargó de ello el arquitecto Javier Clarós. Su actuación, junto con el proyecto de paisajismo de Pepote Comella, que utiliza vegetación autóctona para realzar los tonos grisáceos de los olivos con vivas combinaciones de violetas, malvas y blancos, y la labor de interiorismo de Arruga consiguieron conservar el espíritu de la casa dotándolo de modernos guiños al confort.

Los espacios se reparten ahora en tres alturas: una planta baja con recibidor, dos dormitorios con baño y patio; un primer piso que aloja el salón, el comedor, la cocina y un baño, y por el que se sale al jardín; y un último nivel donde se halla el dormitorio principal, tipo suite. Muchos de los elementos originales han podidos ser recuperados, como las jambas de piedra, las puertas o las vigas. En sintonía con ellos, el interiorista ha elegido un mobiliario, procedente en su mayoría de Lucca, que hace de un mesurado eclecticismo su seña de identidad y aporta una serena elegancia. Pasado y presente juntos en un binomio único.

IDEAS DEL INTERIORISTA: Eduardo Arruga (eduardoarruga.com)
Piel rústica. Suelos de barro cocido, paredes sin enlucir, cuartos de baño de cemento, colores tierra y arena... En todo momento se ha buscado que los revestimientos y acabados crearan sensaciones y ambientes cien por cien naturales.  
Básicos. Los materiales, que se han elegido a conciencia, consiguen evocar la atmósfera de las construcciones de antaño: madera y hierro se imponen en el mobiliario; el lino, en los textiles.  
Antigüedades más diseño. Escogidas creaciones contemporáneas de autor resaltan sobremanera entre la cuidada selección de
muebles antiguos y piezas típicas de la zona.



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