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Guipuzcoa, España

Una casa reformada y decorada con acierto

Los espacios diáfanos y la recreación de elementos de comienzos del siglo XX elevan la categoría decorativa de esta casa guipuzcoana, reformada por el interiorista Mikel Irastorza.

Nuevo Estilo 16/11/2017
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Coherencia, armonía, equilibrio y sensibilidad son cualidades que van intrínsecamente unidas en los proyectos de Mikel Irastorza. Este interiorista, que vive y trabaja entre San Sebastián y Berlín, acostumbra a imprimir una delicada sofisticación a los ambientes que concibe. Y lo ha vuelto a demostrar en la rehabilitación y reforma integral de este céntrico piso donostiarra en el que ha unificado espacios y ha buscado «traer algunas bellas notas del pasado hasta el presente», explica.

De este modo, primero ha imaginado la esencia arquitectónica del edificio –construido a comienzos del siglo XX–, para luego recrear detalles y elementos que han enriquecido el resultado final. Así, por ejemplo, los relieves de escayola que enmarcan los altos techos son reproducciones de modelos de la época, como lo son también los casetones y molduras decorativas que adornan las paredes de las zonas comunes, formando cuadrículas y cuarterones de estética decimonónica. Siguen esta línea los rodapiés –tamaño XXL– y las embocaduras de los balcones. Todo busca evocar el ayer señorial, aunque, por supuesto, adaptado a los nuevos usos. En este sentido, la distribución es plenamente actual y un espacio diáfano engloba salón, comedor y cocina. Ese magnífico telón de fondo contrasta con las piezas de mobiliario elegidas: danesas de los años 60, contemporáneas de factura italiana y diseños ideados ex profeso para la casa por el interiorista.

El modo de iluminar con apliques espectaculares y divertidas lámparas retro que añaden dinamismo, las obras de arte y las composiciones de objetos –especial atención a los grupos de biscuits y de porcelana alemana– son valores que personalizan y ponen emoción a los ambientes. Pero también los elementos de corte más funcional suben el interés decorativo. ¿Un ejemplo? El pavimento en tarima de roble. La nobleza de este material se ve ensalzada por el tamaño de las lamas –24 cm de ancho– y el acabado de la madera, sin tratamientos de poliuretano, lo que le otorga un aspecto mate extremadamente natural. Y para mayor calidez, se ha vestido con mullidas y grandes alfombras como los espléndidos modelos bereberes de los dormitorios.
IDEAS DEL INTERIORISTA: MIKEL IRASTORZA (Tel.: 606 370 670)
- Ganar en altura. El suelo del recibidor se ha rebajado respecto al del resto de la casa con el objetivo de darle protagonismo a la vidriera original. Este recurso logra, al mismo tiempo, dotar a esta zona de más luz.
- Elemento divisorio. La estantería del salón es como una escultura, diseñada en chapa de hierro de fino grosor. Divide ambientes y da privacidad al área de televisión.
- Una cuidada iluminación. Se centra, en su mayoría, en lámparas indirectas de estilo retro y procedencia dispar –sobre todo, danesa–. A destacar: la singular colocación de las de techo hace que actúen como luces puntuales.



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