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Winson, Inglaterra

Happy holiday to you: Una casa del s. XVIII

Junto a un río y rodeada de un frondoso jardín se esconde esta deliciosa casita inglesa levantada en el siglo XVIII. Tras la rehabilitación del diseñador Jimmie Karlsson, sigue reuniendo toda la tradición de la campiña, pero reinterpretada en clave actual.

M. J. Revilla 17/11/2016
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Cerca de las colinas de Cotswold, a menos de dos horas de Londres, está el precioso y apacible pueblo de Winson. Allí se encuentra Spring Road Cottage, una casa que compone la más idílica estampa de la campiña inglesa que todos tenemos en mente: en medio de un cuidado jardín, una verde pradera precede a esta construcción de piedra típica de la zona que data de 1790. En ella, una pareja londinense ha creado su refugio, un preciado lugar en el que desconectan del bullicio de la gran ciudad durante los fines de semana, a la vez que la ofrecen como alquiler vacacional cuando ellos no están.

La vivienda era también un viaje en el tiempo, pues solo había sido ligeramente remozada durante la época victoriana. Había que traerla al presente y encargaron su reforma al diseñador Jimmie Karlsson, fundador, junto con Martin Nihlmar, del estudio Jimmie Martin. El encanto que emana Spring Road Cottage sedujo a Karlsson por «su exuberante jardín, los típicos gruesos muros de piedra de Cotswold... Una pintoresca imagen que, sin duda, debíamos conservar». Dentro, «queríamos traer a esta casa de campo un poco del espíritu transgresor de Londres, pero sin hacerla demasiada moderna». Consiguieron unos ambientes cálidos y cómodos, con una sutil pero efectiva mezcla entre lo nuevo y lo antiguo, entre la esencia rural y los guiños actuales, que conforma un confortable y acogedor estilo new cottage.

IDEAS DEL PROYECTO: Jimmie Karlsson (www.jimmiemartin.com)
- Golpes de efecto. El conjunto, fiel a la tradición que se espera en una casa de campo, sorprende, sin embargo, con toques de humor que centran la atención y ponen modernidad a los ambientes, como el cuadro de la reina Isabel sobre el sofá del salón o las sillas Panton del comedor.
- Más luminosidad. La mayoría de la casa cuenta con ventanas pequeñas, las originales de la construcción. Se jugó con la pintura de las paredes –algunas más oscuras para dar profundidad–, además de abrir vanos en los techos abuhardillados para proporcionar luz cenital.



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