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Sudáfrica

Una granja moderna: Natural Life

Esta casa atesora en su interior el alma de una acogedora granja sudafricana. Su atmósfera sencilla, honesta, el amor por el color, las combinaciones sorprendentes y una gran pasión por la naturaleza son todo un despliegue de creatividad y estilo de vida.

Nuevo Estilo 17/06/2015
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Cuando Dané Erwee y Chris Willemse –los propietarios esta casa conocida como Johannesdal– la imaginaban, pensaban en «algo que acoge: un moderno exterior con una granja dentro». Su instinto estético ha sido primordial para el éxito final, como también el magnífico proyecto realizado por el arquitecto sudafricano, Henri Comrie. La creatividad y el estilo –de los que han hecho un modo de vida a través de su floristería, Okasie– los han derrochado aquí a placer, con total libertad para dar vida a este paraíso en el sur de Sudáfrica, en una zona vinícola por excelencia, el pintoresco valle de Banhoek.
Todo este paisaje queda plenamente integrado en la vivienda, compuesta por tres volúmenes, gracias a los amplios y numerosos ventanales, las generosas terrazas y los espacios abiertos, que hacen que el exterior se pueda contemplar desde cualquier ambiente interior. El jardín, por tanto, también se ha ideado con mucho esmero. Los dueños, que vivieron en granjas siendo niños, pasan mucho tiempo en él: «Nos gustan las cosas que son honestas y fieles a nuestras raíces». La luz natural, otra de las grandes protagonistas, recorre sin trabas las estancias, comunicadas entre sí por vanos, dando matices muy diferentes según el momento del día a los tonos que definen la decoración y el mobiliario –«ningún armario empotrado» es la única regla de diseño que impusieron–. En cada rincón sorprende una composición inesperada o un relámpago de color que atrae irremediablemente la atención. Sin duda, Johannesdal tiene un lenguaje propio, pero universal, que se comprende y ama sin necesidad de conocer el idioma.

IDEAS DEL PROYECTO
La arquitectura, a favor. Henri Comrie, el arquitecto, se inspiró en Le Corbusier al emplear paredes de cal blanca, amplios espacios, ladrillo visto, metal industrial, techos de hormigón en bruto, madera sin tratar... que conviven sin problemas con las características autóctonas de la zona.
Colecciones de una vida. Se encuentran por doquier insospechados conjuntos de objetos poco convencionales, «que tengan una historia, vividos, algo no se pueda encontrar en un centro comercial». Eso sí: con una colocación cuidadosamente informal que trasluce un intencionado nexo.



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