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Madrid

Un dúplex en las alturas de Madrid

La luz y las vistas de los tejados de Madrid sin interrupciones. El doble juego de alturas y sus ambientes despejados han permitido que este dúplex se convierta en un privilegiado mirador urbano.

Nuevo Estilo 20/08/2013
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Observar el amanecer muy de cerca y tener la ciudad a tus pies. Es la maravillosa sensación que los propietarios de este dúplex, ubicado en lo alto de uno de los emblemáticos rascacielos de la Plaza de España de Madrid, tienen cada día desde hace un año cuando se despiertan. Su deseo era vivir en una casa céntrica, amplia, luminosa y, sobre todo, tranquila. Y este impresionante espacio de 220 m2 rodeado de enormes cristaleras cumplía a la perfección estos objetivos, ya que, según nos explica la joven pareja que lo habita, "a pesar de encontrarse en pleno meollo de la capital, la altura del edificio hace de aislante y atenúa el ruido".
Con sus techos altos, su escalera curva con barandilla de hierro y sus ambientes diáfanos, la vivienda, tras la reforma llevada a cabo por las interioristas Mayte Cantos e Idoia Santamaría, de Estudio Alacre, mantiene casi intacta la arquitectura y la organización espacial que se le dio a finales de la década de los 50. Así, lo único que se hizo fue pintar las paredes en un color beis grisáceo y teñir la tarima de roble con una pintura especial en gris marengo. Por su parte, en la distribución -a excepción de la planta alta, donde antes se encontraban dos habitaciones con dos baños- se ha respetado también el planteamiento original.
De esta manera, en la planta baja se organizan la cocina y, en un mismo ambiente diáfano, el recibidor y el salón-comedor, con salida directa a la terraza exterior. Por su parte, en el nivel superior, que a modo de balcón interior se asoma a la planta baja a través de una barandilla, se desarrolla el dormitorio principal, con zonas de despacho y lectura más un cuarto de baño, al que se accede a través del vestidor.
En cuanto a la decoración, los ambientes, muy serenos, se visten en sintonía con las paredes y el suelo, con tapicerías grises, negras y de tonos neutros. Estos colores también se repiten en los muebles de corte actual, la mayoría de ellos ideados por las interioristas, y en las piezas de estilo étnico, adquiridas en los continuos viajes de los dueños al continente africano.
IDEAS DE LAS INTERIORISTAS
ESTUDIO ALACRE (Tel.: 916 50 65 66)
Conservar la arquitectura. La gran altura de los techos, la escalera curva de hierro o el suelo de tarima de roble -ahora cubierto con una pintura en gris marengo-, son elementos originales de esta vivienda de los años 50.
Toques étnicos. Alfombras, esculturas y fotografías hechas en los diversos viajes de los dueños al continente africano ocupan un lugar relevante en los espacios.
Iluminación directa y puntual. Mediante focos halógenos empotrables y, sobre todo, lámparas de sobremesa.



Tags: Dúplex y mirador.

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