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Mallorca

Diseños amplios de la casa mallorquina

La sencillez no está reñida con la calidad y esta casa mallorquina es un ejemplo. ¿La fórmula? Diseños ultraligeros que potencian la comodidad, acabados de primera y el lujo de sentir el espacio a tu alrededor.

Nuevo Estilo 20/08/2013
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Mallorca, su mar siempre en calma y su luz inconfundible fueron los «argumentos de peso» que animaron a los propietarios de esta vivienda, una familia alemana, a convertirla en lo que es hoy. La estrecha relación que mantenían con la isla les llevó a buscar casa propia y, aunque en un principio ésta no ofrecía una imagen precisamente onírica, decidieron que con una buena reforma podría ser exactamente eso: un sueño. Así entró en escena la decoradora Angela Burkhardt, autora del cambio.
«El mayor hándicap al que tuvimos que enfrentarnos –explica la interiorista– fue la falta de espacio. A esto hubo que añadir que el interior, dividido en dos plantas, no había sido reformado. «Además del factor estético –todo estaba ya desfasado–, los acabados eran de baja calidad y la distribución necesitaba, si no un giro drástico, sí un reajuste bastante importante», nos sigue explicando. Lo primero que se hizo fue cerrar el porche y ganar así esos metros para la planta baja, donde se ubicaron los ambientes de uso común. Esta solución permitió ampliar la cocina, insuficiente para la familia, e incorporar un dormitorio de invitados, que se usa también como despacho, en el nivel de calle. No obstante, la decoradora proyectó un nuevo porche al borde de la piscina e incorporó un baño extra en el piso superior, que agrupa la zona de descanso.
Mejorar los acabados fue otro capítulo importante de la reforma. «Estucamos las paredes en tono arena –recuerda Angela– y pavimentamos el suelo de todas las habitaciones en mármol. Para los baños, la cocina y el dormitorio principal preferimos el cemento pulido». Tras unificar visualmente el interior, instalaron ventanas nuevas, pues las que había estaban en muy mal estado. «Las traímos especialmente de Alemania –continúa la decoradora– y son aislantes, porque en la zona donde se encuentra la casa soplan vientos muy fuertes». También se eliminaron las puertas que separaban las zonas comunes de la planta baja y se sustituyeron por vanos abiertos, que favorecen el paso de la luz y agrandan visualmente el espacio.
La puesta en escena fue, sin duda, lo más gratificante de la reforma. «Al tratarse de una casa de vacaciones –explica Angela–, queríamos hacer una decoración muy serena que potenciara el confort sin perder de vista la estética». Para conseguirlo, la interiorista apostó por la sencillez e hizo suyo el lema de «menos es más». ¿La clave? Diseños minimalistas, mezclados con piezas de época; colores suaves y el espacio, abierto y despejado, como absoluto protagonista.  
IDEAS DE LA INTERIORISTA: Angela Burkhardt (Tel.: 649 431 297)
Viguería de derribo
El techo del salón combina vigas antiguas de madera –muy anchas y largas– y estuco en el mismo tono que la pared. Esta solución realza el juego de volúmenes y aporta calor al interior.
Salón con chimenea
Para potenciar la versatilidad de esta habitación, la interiorista creó dos ambientes independientes: el área de tertulia y una sala de estar más íntima proyectada en torno a una chimenea. Ambos espacios se comunican entre sí mediante un vano y un desnivel en el suelo.
Conexión directa con el exterior
El vínculo visual de la casa con la zona del porche se reforzó al unificar el suelo con un pavimento a juego en mármol de Turquía.



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