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Madrid, España

Una casa armónica y personal

¿Qué se le puede pedir a una vivienda? Un estilo muy personal, ambientes armónicos que respiren y luz a raudales para jugar con las cambiantes sensaciones producidas por el paso de las horas. Aquí se ha conseguido.

Nuevo Estilo 02/03/2017
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Está rodeada por una impecable alfombra de césped y un muro vegetal denso y colorido. En su fachada muestra frisos de piedra y, sin embargo, esta casa en el norte de Madrid destila el aire cosmopolita de una gran ciudad. Y es que las líneas depuradas, los trazos rectos, proyectados por el arquitecto Jesús Alfaro, hablan estricta y llanamente de funcionalidad. En sus 450 m2 divididos en tres plantas –la última a modo de buhardilla–, el planteamiento arquitectónico refleja a la perfección el sentido práctico y el rechazo sin concesiones a los elementos superfluos. En realidad, no sobra ni falta nada; aloja justo lo necesario.

El único «exceso» cometido tiene que ver con la comodidad, empezando por la coherente organización de la superficie, con las zonas comunes en el piso a pie de jardín y los dormitorios en el superior, y una única «obsesión»: conseguir un enorme caudal de luz que circule con total libertad por el interior. Para ello, todas las estancias poseen conexión con el exterior a través de generosos huecos, de tal manera que el frescor y los colores del entorno se introducen en ellas a placer.

En cuanto a los acabados, el arquitecto se inclinó por materiales limpios y unidad de tonos para crear un fondo homogéneo que diera como resultado un aspecto equilibrado. Luego llegó la hora de dar vida y alma a los ambientes a través de muebles con fuerza estética y obras de arte, una tarea de la que se encargó al cien por cien la propietaria de la casa, amante de la pintura y la fotografía actuales.

En el éxito decorativo ha sido clave la mezcla de piezas modernas, de acabados lacados y brillantes, con una selección de antigüedades que transmiten el inconfundible sabor del pasado. Ese mix de ayer y de hoy da personalidad a todos los rincones y logra crear a cada paso ese efecto de sorpresa que eleva el interés de las estancias. Claro que, sin lugar a dudas, la guinda la pone la colección de fotografía y pintura contemporáneas que la dueña ha ido adquiriendo en diferentes galerías. Son estas obras las absolutas protagonistas de cada plano vertical, de cada pared cuyo tono blanco impoluto logra extraer toda la expresividad de los cuadros.

IDEAS DEL ARQUITECTO: ALFARO ARQUITECTURA (Tel.: 619 293 992)
- Una tarima acogedora. El interior, con un fondo impoluto sin ornamentos ni estructuras superfluas, acoge una tarima de jatoba oscura encargada de caldear todo el recorrido. Sus lamas anchas provocan una sensación de mayor amplitud.
- Iluminación muy actual. Con focos empotrados en el techo, bordeando el perímetro de las estancias para crear sensación de mayor altura. El sistema se completó con lámparas de suspensión de formas escultóricas.
- Sintonía de color. Atención al protagonismo del tono caramelo. Tapicerías, cortinas de lino, pantalla de rafia y hasta el ribete de piel que bordea la alfombra..., todo en matices muy similares para lograr la coherencia cromática. Incluso las butacas de mimbre, de Isabel López-Quesada, y la enmarcación de la fotografía refuerzan el sosegado salón.



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