desplegar menu NuevoEstilo
Buscador
mostrar/ocultar

Girona, España

Una casa de vacaciones para el verano familiar perfecto

En este chalé de la Costa Brava, construido en los años 70, una familia numerosa disfruta aún más de los largos días de verano después de la eficaz reforma proyectada por Isabel López Vilalta+Asociados.

Pilar Barrio. Fotos: Salva López. 17/06/2020
Imprimir
Pantalla completa



En uno de los parajes más bonitos de la Costa Brava, este refugio de vacaciones enlaza su sencilla arquitectura con la de las antiguas casas de pescadores que dan un encanto especial a Calella de Palafrugell. Construida en los años 70 para disfrutar del mar, las reuniones con amigos y familia, y la playa, los propietarios deseaban actualizar la vivienda y dotarla de más confort, pero respetando la estructura y el mobiliario de madera de pino existente. Y así lo hizo el estudio de Isabel López Vilalta+Asociados, encargado del proyecto.

La familia que habita aquí durante los meses de verano necesitaba también más espacio. Un desafío que se ha resuelto muy satisfactoriamente aprovechando los exteriores que abrazan sus fachadas norte y sur. En la sur se encuentra el patio de acceso, donde en un lateral se han instalado una ducha al aire libre protegida por una celosía de ladrillo y una fuente con pediluvio que resultan perfectas para quitarse la arena de la playa. Un plus de comodidad que se une, también en este patio, al del comedor situado bajo la ventana de la cocina. A través de ella, poner y quitar el servicio de mesa es muchísimo más fácil y rápido. En este escenario de las cenas veraniegas y de las comidas en las temporadas menos calurosas, los protagonistas son la mesa y el banco de obra revestidos de cerámica esmaltada típica de la zona. 

Al entrar en la casa encontramos un espacio diáfano, con suelo de baldosas de cerámica tradicionales, que alberga cocina, comedor y salón. En el jardín posterior las vistas al pueblo y al mar son espectaculares desde la nueva piscina. La planta superior acoge dos baños reformados íntegramente y cuatro dormitorios, cuyos techos muestran singulares composiciones de color. También se han customizado con pintura algunos de los muebles de pino que poseían los propietarios. Otros, pese al desafío inicial que suponía encajarlos en el proyecto, han pasado a ser un punto fuerte de la refrescante decoración.

isabellopezvilalta.com



Ver más articulos