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Lisboa, Portugal

Esta casa nos descubre el lujo natural de los Hamptons portugueses

Cincuenta kilómetros separan Lisboa del paraje ecológico, protegido y sin masificar de Comporta, los Hamptons portugueses. Aquí se levanta esta vivienda, planteada con criterios sostenibles, que forma parte del paisaje.    

Míriam Alcaire 09/07/2018
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Una hora desde Lisboa o 10 minutos en ferry desde el puerto de Setúbal separan estas ciudades portuguesas de un lugar extraordinario rodeado de parques naturales y playas kilométricas: la península de Troia. Se trata de un área vacacional superexclusiva en la que se encuentra esta vivienda, construida desde un planteamiento sostenible y firmada por Miguel Passos de Almeida, del estudio PMC Arquitectos. La máxima del proyecto ha sido la integración en el entorno con la menor huella ambiental posible, así como la utilización de materiales naturales. El edificio, en una única altura, se sumerge en el pinar que lo rodea. La madera con su calidez envuelve la cubierta y las fachadas, y también es un elemento destacado dentro de la casa. Así, los anchos tablones dispuestos como vigas ejemplifican la singularidad de un diseño interior que cuenta con otras soluciones estructurales igualmente interesantes, como las puertas oscilobatientes de salida al porche, responsables de la ventilación cruzada, tan refrescante en verano. O el pavimento de cemento, que proporciona luz y continuidad a los espacios.

En cuanto a la decoración, los propietarios han trasladado a las distintas habitaciones esa misma filosofía de pertenencia al paisaje. La paleta cromática reproduce colores del entorno y el mobiliario se compone de piezas de diseño actual, aunque de líneas esenciales y acabados ultranaturales. Fue adquirido casi al completo en la feria parisina Maison & Objet. Los creadores Carmo Amaro y Nuno Benito, de la empresa Drugstore, contribuyeron a completar los ambientes con sus maravillosas alfombras, cuyo papel estético es fundamental. No solo decoran, también sirven para diferenciar zonas en superficies amplísimas y abiertas, sin apenas tabiques de separación. Todo ello da como resultado una residencia estival de espacios fluidos y relajados, pero que también hace vibrar con sus emocionantes e hipermodernos contrastes. El chic más eco triunfa, sin ninguna duda, en esta casa.

Realización: Beatriz Aparicio. Fotos: Montse Garriga



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