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Madrid, España

En esta casa se respira naturalidad, dulzura y estética atemporal

La interiorista Luisa Olazábal ha volcado todo su know how en esta reforma. El resultado es una vivienda cálida y muy luminosa, con un planteamiento decorativo sin fisuras.

Concha Pizarro. Fotos: Pablo Sarabia 22/01/2019
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Esta vivienda está llena de éxitos deco. La interiorista Luisa Olazábal parece haber concentrado su buen hacer de los últimos años –fundó el estudio en 2003– en este piso madrileño que muestra, para mayor felicidad de los propietarios, alguno de sus hits mas destacados. Así, la luz natural (¡es Madrid y parece que estamos en el Mediterráneo!) fluye con total libertad gracias a una sabia redistribución. Por otro lado, el uso de líneas horizontales y enormes puertas correderas de cristal y espejo sintoniza visualmente los espacios, creando habitaciones casi sin límites físicos. Y se busca la excelencia con acabados high quality: no pueden faltar el lino en bruto, los terciopelos o la madera, ni esos sofás de los que nunca querrías levantarte.

La casa respira un aire depurado y distinguido sin fecha de caducidad, con una buena representación de antigüedades, piezas del estudio de la decoradora y diseñadores que siempre aciertan, como Olga Copado y sus contundentes mesas de centro. Todo ello, con una iluminación que alterna un sistema perimetral escondido en el falso techo (área del salón-comedor), escogidas lámparas de techo, versiones de sobremesa y apliques.

En el uso de la paleta de colores, la pautas estaban claras: sí a los blancos, neutros, ocres y al gris antracita, con pequeños toques intensos en rojo o verde –que proporcionan fantásticos mix cromáticos– y siempre algo de negro: «Nunca acabo una habitación sin introducir un punto de este tono: transforma radicalmente el resultado», explica Luisa Olazábal. Para los suelos se optó por una piedra caliza casi en el mismo matiz que las vigas de hormigón vistas, y en las paredes reina el blanco roto. Solo se sale del guion el cuarto de estar, en un alegre verde esmeralda. En la elección de estampados también se nota la debilidad de la interiorista por los prints geométricos –que dan fuerza–, combinados con bases neutras: «Odio las mezclas aburridas y planas», asegura.

IDEAS DEL PROYECTO: LUISA OLAZÁBAL luisaolazabal.com

«De oscura, vieja y fea», en palabras de la interiorista, a un espacio donde la luz no entiende de frenos. Tirar tabiques, redistribuir estancias y el uso de puertas de cristal y espejo fueron los medios para conseguirlo, a los que se sumó el blanco roto del suelo y de las paredes.

Simetría, pero sin academicismos, y serenidad son dos señas de identidad en los trabajos de Luisa Olazábal que se reconocen a la perfección en este proyecto.

Realización: Mercedes Díaz de Rábago.  



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