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Dalt Vila (Ibiza)

Una casa estilo ibicenco

Aquel estilo ad lib, tan de moda a partir de los 70 del siglo pasado, cobra vigencia en esta casa. Su filosofía y su estética –blanco, inspiración étnica, frescura y comodidad– muestran aquí la versión más sofisticada.

Nuevo Estilo 10/07/2014
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Dalt  Vila, el casco antiguo de la capital de Ibiza, conserva un sabor único y especial que sigue cautivando a los viajeros. Así le ocurrió al propietario de esta casa, un diseñador de joyas y marchante de arte británico, que se enamoró del embrujo ibicenco. Hace tres décadas, decidió convertir en su refugio de verano una casa blasonada, semi en ruinas, que descubrió entre las callejuelas de la ciudad vieja. La rehabilitación total se llevó a cabo con constructores y artesanos expertos, que ya habían restaurado casas similares de la isla.
Una de las premisas principales era recuperar los patios y terrazas del palacete, que ahora, gracias a los cuidados del dueño, apasionado de la jardinería, lucen como exuberantes vergeles. El resto es un homenaje al espíritu ecléctico de Ibiza, heredado de fenicios, cartaginenses, árabes... Todas las influencias isleñas, los toques étnicos, ese blanco tan ad lib, conforman un escenario que contagia frescor y optimismo, con paredes encaladas, muebles artesanales y textiles coloristas. El telón de fondo perfecto en el que no desentonan ninguno de los detalles que el dueño de la casa ha atesorado a lo largo de los años en sus muchos viajes.

IDEAS DEL PROYECTO
Arquitectura autóctona. La reforma constituyó un ejercicio de respeto por el pasado de la construcción. Cada detalle respira sabor ibicenco, con paredes encaladas, el suelo de barro artesanal, la viguería original restaurada... Encanto total en este viejo palacete.
Contenedor de pasiones.El propietario ha creado en la casa un espacio muy personal, en el que su amor por la artesanía popular y los recuerdos de viajes lejanos ponen magia en cada rincón. Los espacios exteriores resumen su gran afición –¡y buena mano!– a la jardinería.



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