desplegar menu NuevoEstilo
Buscador
mostrar/ocultar

Isla de Ré (Francia)

Una casa del XVII en el paraíso francés

Por fuera, un encantador edificio del siglo XVII; por dentro, estructuras e interiorismo de hoy, donde el arte es protagonista. Está en la francesa Isla de Ré: un paraíso de estilo y serenidad.

Nuevo Estilo 20/08/2013
Imprimir
Pantalla completa



La apacible Isla de Ré, en la costa atlántica francesa frente a la ciudad de La Rochelle, es aún un santuario de vacaciones bucólicas donde la bici es el transporte rey y el silencio deja oír la naturaleza. Aquí, en el centro de una bella localidad, se ubica esta casa del siglo XVII, que primero fue un convento, luego un cuartel y después una mansión familiar. Sus propietarios –una pareja de francesa y belga– cayeron rendidos ante esta construcción, a tan solo 50 metros del puerto: «Quisimos mantener la fachada como el testimonio del pasado, pero para el interior, preferimos un carácter más actual y refinado».

La primera actuación de la reforma fue deshacerse de las pequeñas y numerosas habitaciones. Sólo se conservaron los muros de carga. El resto se derribó para crear amplios espacios y nuevas perspectivas hacia el exterior, buscando transparencia y luminosidad. Las viejas puertas y las diminutas ventanas se reemplazaron por grandes ventanales y puertas de cristal hechas por encargo. De este modo, la nueva distribución consta de planta baja –aquí están la cocina, el salón y dos comedores–; primer piso, que acoge un despacho y el dormitorio principal; y una segunda planta, con tres habitaciones para invitados.

La puerta principal de la casa se abre a una galería contectada con la cocina, práctica y muy racional, que termina en un cerramiento acristalado. El hall también conduce a un pasillo, en el que se exhibe parte de la colección de arte de los propietarios. Una paleta de colores suaves y sobrios permite que las piezas destaquen aún más, mientras los toques púrpura, naranja o mostaza de algunos complementos aportan el necesario contraste. La piedra azul belga de Henao, el mármol de Carrara y la madera de roble y de pino son los materiales que cubren los suelos. En cuanto al mobiliario, varios muebles de Christian Liaigre y Axel Verdoordt conviven junto a otros de anticuario en un soberbio compendio de sensibilidad y exquisita sencillez.
 

IDEAS DEL PROYECTO
- Cerrar para ganar. La zona de la cocina se amplió gracias a un cerramiento hecho a medida. De este modo se lograron los metros necesarios para crear un office, que introduce visualmente el exterior.
- Las chimeneas. Son una seña de identidad de las casas antiguas francesas y más aún en el campo. Su presencia en cada cuarto llena la atmósfera de un toque romántico, sin pasar por alto su sentido funcional.
- Vigas camufladas. Originales de la vivienda, los propietarios decidieron recuperarlas y, posteriormente, pintarlas de blanco para aportar claridad y una sensación de altura que contribuyese a aumentar la luminosidad.



Tags: Casa, Francia, isla y reforma.
Ver más articulos