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Una casa ante el Pacífico

La localidad chilena de Tunquén proporciona al estudio Tidy Arquitectos el escenario perfecto para un refugio de vacaciones. El desafío es claro: la total armonía con el espectacular paisaje. ¿La inspiración? el pabellón de Mies Van der Rohe en Barcelona.

Nuevo Estilo 21/08/2013
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Largo y estrecho, Chile es un país con una diversidad única de clima y vegetación. Y, en concreto, Tunquén, una zona de turismo estival a unas dos horas de Santiago, se ha convertido en el lugar perfecto para huir del bullicio de la capital. La propietaria de esta casa se sintió inmediatamente atraída por la ubicación: «Tunquén es la mezcla perfecta entre un estilo de construcción con conciencia ecológica —no hay red de suministro eléctrico, cada vivienda tiene su propio generador y utiliza energía solar— y el urbanismo creativo. Aquí puedes edificar la casa de tus sueños, siempre que acates las reglas medioambientales del suelo. Y hay tanto espacio entre las propiedades que no perturba nada la elección arquitectónica de tus vecinos».

La parcela es un rectángulo de 5.700 m² situado en una colina y limitado por una valla de madera. Para Albert e Ian Tidy, de Tidy Arquitectos, la principal cuestión era conseguir las mejores vistas y la mayor tranquilidad para su clienta. La solución consistió en una estructura alargada con dos viviendas. La principal está en un nivel superior —con terraza y una piscina integrada— y la otra sigue la pendiente en el límite inferior del terreno. «El encargo inicial fue realizar una casa que ofreciera el confort de la suite de un hotel», explica Albert Tidy. «En cuanto al diseño, tuvimos carta blanca. Sin embargo, creemos que la calidad de un proyecto pasa por un coloquio constante con el cliente. Él sabe lo que quiere y es importante la comunicación para poder darle exactamente lo que desea». El diseño de Tidy se basa en una planta diáfana, a la manera de Le Corbusier.

Las paredes pierden su sentido como elemento de carga y los pilares permiten una libre disposición del espacio y el uso de acristalado de gran formato. Las fachadas que dan al camino están formadas por paneles de cristal opal verdoso; las que miran al Pacífico son correderas transparentes que logran una transición sin fisuras entre interior y exterior. La vivienda superior es un enorme loft subdividido en zonas —salón con cocina y comedor, dormitorio y cuarto de baño– mediante módulos de wengé que enmarcan el pasillo. La casa baja, con entrada independiente, es para los invitados y los hijos de la propietaria. Se ha concebido como una gran sala de estar con cocina y baño, pero sin divisiones.

En cuanto a los materiales, «nos gusta experimentar con elementos diferentes en cada nuevo proyecto», comenta Albert Tidy. Para los suelos optaron por pizarra de Brasil, excepto en el dormitorio; para la terraza, por tarima de pino oscurecida. La encimera de la cocina se hizo de mármol negro, en armonía con el tono de los armarios. La paleta de colores siempre queda unificada. «La idea de instalar luces de neón a lo largo de la fachada frontal y revestir los pilares con acero cromado la tomé del Pabellón que Mies van der Rohe, mi gran referente, construyó para la Exposición Universal de Barcelona —señala Albert Tidy—. A mi parecer, una mayor abstracción del diseño lo relaciona más de cerca con el entorno natural».



Tags: Casa y Chile.

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