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Casa reformada

Casa decorada por Pascua Ortega

Si alguien sabe fusionar la elegancia del pasado y las tendencias del presente, con una armonía indiscutible, ése es Pascua Ortega. Lo podrás comprobar recorriendo esta casa madrileña: acogedora, sofisticada, luminosa, a la última...

Nuevo Estilo 28/06/2013
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Cuando su actual propietaria visitó por primera vez esta vivienda de la década de los 70, recuerda con humor que le sorprendió "el palaciego distribuidor y, ocupando toda su superficie, una ostentosa escalinata, similar a aquella por la que descendía Escarlata O'Hara...". A pesar de ello, la casa le sedujo, veía en ella grandes posibilidades de remodelación. Sin pensarlo dos veces, contactó con su gran amigo, el interiorista Pascua Ortega, quien elaboró un exclusivo proyecto, que llevaría a cabo su colaboradora Marga Gordillo.

Debían adaptar los espacios y revestimientos a la época actual, a las nuevas necesidades y al estilo de vida de los dueños, para lo cual el decorador mantuvo durante todo el proceso un espíritu práctico. El objetivo eran ambientes permeables, con varias áreas integradas, y puertas de relevantes dimensiones que, al abrirse, ofrecieran una total comunicación óptica entre las diferentes estancias. Se imponía crear un interior homogéneo, con una clara unidad de estilo.

En la planta baja se agrupan las zonas comunes, mientras que en la superior se desarrolla el área de descanso, con los dormitorios en torno a un espectacular pasillo central que se concibió como un mirador. En definitiva, una disposición lógica y cómoda para vivir.
Pero la chispa de auténtica modernidad viene dada a través de los materiales. En este sentido, Pascua Ortega demostró una vez más su don para mezclar, coordinar y contrastar. Madera de roble, acero, vidrio y piedra recorren paramentos verticales y horizontales de toda la vivienda y que se traducen en una riqueza estética desbordante.

En cuanto al proyecto de decoración, piezas de corte clásico, como las chimeneas de mármol localizadas tanto en el salón como en el comedor, o las butacas francesas -tapizadas, eso sí, con tejidos muy renovadores-, se alían con muebles de diseño contemporáneo, muchos de ellos concebidos por el propio interiorista. Mesas de espejo de los años 40, tan a la última; muebles a medida realizados en metal, con inspiración de los cincuenta; lámparas con megapantallas; arte del XIX y contemporáneo; o la bañera de línea depurada y grifería inglesa, son algunos de los elementos encargados de proporcionar ese aire tan chic que revela la actualidad y el vigor del trabajo acometido en la casa. Sin duda, un resultado inmejorable.

IDEAS DEL INTERIORISTA. PASCUA ORTEGA (Tel.: 914 291 551)
- Renovar los espacios. Modificar la distribución y los acabados fue esencial en la obra. Ahora, las estancias son más desahogadas y amplias; los nuevos techos, en diferentes escalas, estilizan la arquitectura; y las paredes -estucadas en el distribuidor y las escaleras; enteladas en el dormitorio principal; y con pintura mate en el resto de las habitaciones- potencian la calidez y luminosidad.
- Los tejidos. Se optó por una paleta cromática neutra y luminosa con telas de texturas ricas y lisas, sin estampados. Así, las ventanas se enmarcaron con cortinas de seda monocolor, de bella caída, y sutiles estores que tamizan la luz natural.
- Mezclas magistrales. Muebles de diseño moderno conviven con piezas antiguas. Y los materiales oscuros se alían con otros de tonos claros para dar dinamismo a los ambientes.



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