NuevoEstilo

La casa del interiorista Raúl Martins

Una sólida base estética, el uso contemporáneo del espacio más un gusto depurado por el detalle: el interiorista Raúl Martins recoge en su casa madrileña magníficos ejemplos de savoir faire con altas dosis de sensibilidad.

Carmen Gª Tardón 20/08/2013
Imprimir
Pantalla completa
Twitter
Facebook
Pinterest



En un edificio de fines del siglo XIX, en el centro de Madrid, encontró el decorador Raúl Martins el lugar perfecto para su nueva casa. Respetando cuidadosamente el carácter general de la construcción, ideó una reforma muy meditada donde buscó la amplitud, la luminosidad y el confort. La vivienda, que en principio estaba  compartimentada en multitud de pequeños cuartos, acoge ahora un cálido apartamento repleto de propuestas de autor y soluciones con una alta carga estética.

La redistribución se completó con nuevas instalaciones, pero se procuró restaurar el máximo de elementos. Así, molduras, carpinterías y escayolas son las originales. También los pavimentos: en salón, hall y comedor hay
baldosas de mármol de Macael y pizarra; en el dormitorio y la biblioteca, cerámica bicolor y todos los casos forman el tradicional dibujo de damero. La iluminación, resuelta con carriles de focos puntuales en los techos
más lámparas y apliques antiguos, se enriquece con el efecto lumínico que proyectan los bañadores de luz instalados en el suelo del salón.

El estilo clásico-ecléctico-contemporáneo de Raúl Martins –como él mismo lo define– queda patente en todo el interiorismo. Gran parte del mobiliario es diseño propio y también ha creado, con un pintor, los colores de las paredes, consiguiendo así el matiz exacto que buscaba. Los detalles dorados, presentes en toda la casa, funcionan como factor común, dando unidad, lo mismo que las composiciones de objetos y la presencia de espejos, magistralmente utilizados como recurso decorativo y funcional.

IDEAS DEL DECORADOR
RAÚL MARTINS (Tels.: 913 199 615 y 646 947 633)
Rastreo de piezas. Mercadillos europeos, recuerdos de múltiples viajes e incursiones en diversos anticuarios y subastas hacen que mármoles, obeliscos y pequeñas esculturas resulten algo único.
Papeles pintados. Un gran recurso decorativo. La biblioteca y el cuarto de baño se han empapelado con modelos  De Designers Guild y Sanderson. En el dormitorio, las paredes se ribetean con una cinta de terciopelo gris de Gancedo.
El poder del color. Capaz de transformar una atmósfera, resulta perfecto para diferenciar ambientes. Lo demuestra el sugerente antracita de las paredes del comedor o la gran alfombra, que establece un intenso contraste en el salón.



Tags: Casa y interiorista.

Comentarios

Publicidad


Más Casas con estilo




Ver Todos