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Cantabria

Una casa de campo con estilo rústico

Disfrutamos recorriendo esta casa de campo cántabra ¡tan apetecible y llena de vida! Su interior es un ejercicio, obra de María Lladó, sobre cómo refrescar el rústico convencional y potenciar la magia con divertidas mezclas de muebles, golpes de color y arte. Natural y sin pretensiones.

Nuevo Estilo 28/03/2018
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Al recorrer una vivienda con la impronta –o incluso solo con el asesoramiento– de la interiorista María Lladó, la sensación es siempre unánime: «¡Qué buen rollo transmite!». Se aleja de pretensiones, busca la simplicidad de fondo y después consigue sorprender con colores y combinaciones de muebles fantásticos. Justo lo que sucede en esta casa, situada en Cantabria y cuyo constructor y promotor fue Pablo Lantero.

La dueña pidió ayuda a la decoradora, quien propuso ideas de acabados, tonalidades, mobiliario... «La idea era crear un fondo neutro y natural sobre el que plantear una puesta en escena agradable y muy vivida. Había que darle frescura a través de muebles y piezas peculiares», comenta María Lladó. Por eso se mantuvo el suelo de pino sin tratar, tal y como lo entregó la constructora, y se barnizaron las vigas del techo en tono miel.  Al pintar, además, las paredes en blanco, se consiguió ese marco perfecto para mezclar estilos con algo de color.

También se buscó personalizar la casa tuneando algunas de sus estructuras originales. Por ejemplo, la columna central del salón se pintó en color mostaza, al igual que la pared de la escalera; la chimenea cambió su embocadura por madera blanqueada y en algunas paredes se integraron librerías de obra muy sencillas. 

Después, María Lladó se unió a su amiga la brocante Carina Casanovas y las dos juntas llenaron un camión que llevó de Barcelona a Cantabria muebles y objetos vintage con mucha chispa, para disponerlos con intuición y estilo en cada estancia. Como sello inconfundible en los proyectos de la decoradora, la vivienda cuenta también con una obra del artista Lluís Hortalá, una escultura de pared en un radiante azul que da la bienvenida y avanza que en esta casa la emoción aparece en cualquier esquina.

A su vez, las notas de color utilizadas son reflejo de la paleta cromática del paisaje cántabro. Una fórmula estética llena de poesía y que, sin duda, funciona de maravilla.

IDEAS DE LA INTERIORISTA: MARÍA LLADÓ (www.mariallado.com)
- Buscando naturalidad: Para ello, sugirió un escenario en calma, con acabados muy auténticos y una paleta cromática que potencia la luz. Paredes, techos y carpinterías en blanco, y suelo y vigas en madera hacen de la neutralidad un gran valor de calidez.
- Y mezclando con alegría: La chispa y diversión corren a cargo de las tapicerías de terciopelo, de algunas obras de arte y de la genialidad de los muebles elegidos. Un conjunto que compone una atmósfera muy apetecible, sin ambiciones, ideal para el campo.



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