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Santa Fe, Estados Unidos

Una casa de adobe de 1930 actualizada con respeto

Una pareja de interioristas ha renovado su hogar, haciéndolo más luminoso, funcional y abierto, manteniendo intanto su encanto histórico.

Fran Muñoz IG: franyerga 13/12/2017
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Tener una casa protegida por su interés histórico o cultural es una bendición. Pero a la hora de reformarla, si su estructura no es funcional, puede dar más de un quebradero de cabeza. Esto es lo que le ocurrió a la pareja de interioristas formada por Paul Rochford y Michael Violante con su residencia, una casita de adobe levantada en 1930 en Santa Fe Canyon, con una estructura protegida por ley y con un interior nada cómodo para el día a día: con un techo bastante bajo para ellos, atravesado por vigas de madera que hacían que resultara un oscuro. Ante la magnitud y complicaciones de la reforma, este dúo pensó por un segundo en buscar otra propiedad, pero la privilegiada situación de este, en plena naturaleza y muy cerca de la ciudad, y el encanto de su historia les hizo quedarse y poner todo su empeño y cariño para que todo funcionara.

Lo primero que hicieron fue ver qué elementos eran originales y estaban protegidos. Así, las vigas del techo no podían tocarse, pero sí aclararse pintándolas de blanco y, entre ellas, instalaron unos tragaluces que suben visualmente el techo y llenan su interior de luz. Los suelos de roble se sustituyeron por otros de la misma madera pero con un acabado más claro que aligeró aún más el espacio. Los marcos de las ventanas eran los primigenios de la construcción, pero los cristales se cambiaron con posterioridad, por lo que pudieron remplazarlos por otros más eficientes e instalaron una chimenea de gas para calentar el salón. Algunos tabiques se derribaron para ampliar habitaciones y se realizó un añadido para acoger una entrada, una zona de lavandería, un comedor, la nueva habitación de invitados y el garaje.

La decoración es un fiel reflejo de la historia de los propietarios y de su gusto ecléctico. En sus paredes encontramos fotografías que recuerdan a los viajes que han realizado juntos, en otros rincones descubrimos obras de arte y en toda la casa se ha establecido un diálogo entre piezas de anticuario y diseño actual. El resultado es una casa abierta a la naturaleza y luminosa, preparada para el ritmo de vida actual que no pierde de vista su pasado.

www.vrinteriors.com
Fotos: Wendy McEahern

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