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Formentera, España

Un viejo establo convertido en una casa con esencia rural

¿Sus ingredientes? El máximo respeto por la esencia rural, la chispa de piezas étnicas y detalles que son puro glamour. Así, de unos viejos establos nace este sugerente oasis balear.

Nuevo Estilo 25/08/2017
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Los muros encalados de este peculiar refugio reflejan la brillante luz de Formentera. Y es peculiar porque ocupa varias edificaciones que antes formaban parte de las caballerizas de una finca rústica rodeada de campos de labranza y casas tradicionales de la zona.

Sus dueños aprecian el carácter auténtico de la isla de la que están enamorados desde que recalaban en ella en su barco de recreo. Un buen día, la suerte hizo que hallaran el refugio de sus sueños: una casa de labor en semirruina con unos viejos apriscos para caballos que escondían un enorme potencial.

Encargaron su rehabilitación a los arquitectos Nacho Alonso y Bill Wright, que adaptaron la casa principal para uso de la pareja y las dependencias anexas como espacios independientes para los hijos e invitados. De este modo, las antiguas cuadras y graneros se han convertido en confortables habitaciones que se abren a un patio central. Éste último se ha concebido como un verdadero chill out, «un living al aire libre», como le gusta denominarlo a su dueño. Muebles de las islas indonesias de Sumatra y Bali, y mesas bajas y alfombras procedentes de Marruecos componen un salón de exterior que garantiza agradables momentos de relax y tertulia.

En el interior, cemento teñido, vigas a la vista, madera decapada, cantos rodados y paredes encaladas. Son materiales y acabados naturales que potencian la sensación de frescor y que responden a la intención de los dueños de mantener el espíritu de la arquitectura rural. En este sentido, el constructor Pep Sala ha jugado un papel decisivo y eso es algo que agradecen los dueños, apasionados por el estilo de vida de la isla. ¿El toque chic? Escogidas lámparas de cristal que ellos mismos han ido comprando en sus viajes a la Provenza francesa. ¿El resultado? Armonía y equilibrio con el entorno, y espacios donde reina la tranquilidad.
IDEAS DEL PROYECTO
- Esencia natural. Cemento pulido, cantos rodados, madera lavada, vigas a la vista… Los materiales y acabados elegidos son todo un homenaje a la tradición constructiva de la isla. Reflejan una tendencia decorativa en alza, el rústico refinado o eco-living. Un plus: esta es una forma de entender el interiorismo que, indirectamente, preserva el medio ambiente porque recupera, recicla y respeta.
- Vida 100% en el exterior. Muebles, iluminación y objetos están especialmente elegidos para disfrutar al máximo de momentos de relax tanto de día como de noche. A destacar: la ambientación del patio con entoldados y alfombras al modo de las jaimas árabes.



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