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Madrid, España

La casa del anticuario Alfonso Icaza

Cada rincón de esta vivienda del centro de Madrid deja ver las pasiones de su propietario, el anticuario Alfonso Icaza. Arte y mobiliario de épocas muy distintas conforman una simbiosis de total armonía con la belleza como lema.

Nuevo Estilo 22/11/2016
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Recorrer este piso madrileño se convierte en una sorprendente clase magistral de pintura, escultura, y artes decorativas, en la que cada elemento resulta relevante. Su dueño, Alfonso Icaza –propietario de la tienda Bakelita–, se confiesa un ferviente coleccionista. Muebles y objetos con nombre propio, obras de arte..., aquí tienen cabida las piezas de familia –de las que no desea desprenderse, pues forman parte de su bagaje emocional–, unidas a otras añadidas paulatinamente en una selección bajo criterios profesionales, sí, pero ante todo de gusto personal.

Resulta fascinante la convivencia, el enriquecimiento mutuo, que establece el mobiliario neoclásico y su despliegue de elegancia decimonónica al hermanarlo con las «nuevas antigüedades», las exquisitas piezas de los años 40 a los 70. La creatividad de grandes diseñadores del siglo pasado –Pierre Lotier, David Hicks o Jansen, por ejemplo– encuentra el marco ideal en esta vivienda de espacios amplios y luminosos, distribuidos de forma ordenada y fluida. Un universo culto y cosmopolita en el que sensibilidad y savoir faire caminan de la mano.

Así, para poner el acento en la creación de una identidad particular y diferenciadora, se incluyeron notas de intensa presencia, como la omnipresente moqueta que reviste la mayoría de los suelos, las paredes forradas de espejo del comedor o el entelado del dormitorio. Y también en este escenario, destaca la colección de arte que se muestra en todas y cada de las estancias. En ella, el sabio eclecticismo de Alfonso Icaza vuelve a hacer acto de presencia, combinando obras antiguas con otras contemporáneas –pintura abstracta y fotografía en blanco y negro, principalmente–, en una amalgama de sensaciones que retrata un fecundo recorrido vital.

IDEAS DEL PROYECTO
- Unificar espacios. Las puertas correderas, las carpinterías pintadas de gris claro que se funden con las paredes y, sobre todo, la espectacular moqueta que cubre casi toda la casa: los ambientes fluyen como un todo único.
- Espejos, un plus. Además de en el comedor, también aparecen en algunos espacios creando sugerentes efectos: los modelos Regencia de la entrada, los armarios junto a la chimenea, el espejo Imperio del baño...
- Sintonía de color. La gama cromática en la que se mueve la casa es sobria y elegante, con guiños coloristas que avivan el conjunto. Grises, tostados, piel y tabaco, combinan a la perfección con los toques de verde.



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