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Madrid

Una casa alegre en Malasaña

En este piso madrileño, lo antiguo se transmuta en moderno y lo cotidiano en sorprendente. Un ejercicio de ingenio en la recuperación de muebles y objetos logra singularidad y chispa cargadas de emoción.

Nuevo Estilo 20/08/2013
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Situado en una de las zonas más legendarias de la movida madrileña, este piso conserva todos los ingredientes del barrio donde se encuentra: es abierto, divertido, alternativo y un punto retro, como las viejas tiendas y tabernas con puertas de madera que aún pueblan las calles de Malasaña. Su nueva organización conserva elementos del pasado, como los pilares labrados a mano que se han dejado a la vista o las contraventanas de dos hojas plegables, tan típicas en la arquitectura castiza. Los espacios sin puertas se comunican mediante grandes vanos que dejan pasar la luz y aportan sensación de amplitud. En cuanto a los interiores, también respiran ese halo nostálgico, aunque se han aligerado con una vibrante puesta en escena llena de luz y de soluciones modernas.

El propietario se encargó personalmente de buscar un estilo propio para la casa que acogiera, además, sus inquietudes por el arte y, principalmente, por la música –no en vano, trabaja como director artístico de la productora discográfica Universal Music–. «Quería que fuese cómoda, con muebles de oficina antiguos, que me encantan», explica. Y también, que ofreciera un buen escenario para el arte contemporáneo. Autores como Chillida o Richard Serra conviven con puntales piezas de diseño consagrado, con elementos creados por el mismo propietario o con deliciosos objetos vintage recuperados de mercadillos o regalados por amigos y familiares: «Mi hermano me compró el mapa de Cataluña cuando me vine a Madrid y mi madre, la báscula de cocina». Fruto de esta miscelánea es una casa llena de recuerdos, cálida, entre bohemia y chic, que, definitivamente, enamora.
 

IDEAS DEL PROYECTO
 - Distribución abierta. La típica estructura muy compartimentada se ha transformado en una superficie abierta –que no enteramente diáfana– donde las distintas zonas, delimitadas por los pilares vistos de madera, cumplen una función específica pero siempre interrelacionada.
 - Diseños con dos vidas. Muebles de mercadillos y almonedas componen una estética retro muy cálida que se complementa con piezas realizadas a partir de materiales reciclados –madera o metal–. El arte de la recuperación encuentra en este piso centenario un escenario magnífico.



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