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Madrid, España

Un ático dúplex madrileño en un edifico de 1892

En este espectacular ático dúplex, con vistas 3600 sobre Madrid, la interiorista Rebeca Ruiz ha dado rienda suelta a su pasión preferida: el mix con carácter.

Realización: Mercedes Díaz de Rábago. Texto: Concha Pizarro. Fotos: Pablo Sarabia 29/04/2019
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Soy una arqueóloga del interiorismo –asegura Rebeca Ruiz–. Adoro los edificios antiguos, encontrar lo que hay debajo de su maquillaje y sacar a la luz todo lo que los años y las modas urbanísticas han escondido». Este deslumbrante ático dúplex de impresionante terraza, situado en un edificio de 1892 con mucha historia, ha sido su último hallazgo. En él conservó el suelo de pino melis, alternándolo con microcemento de la firma Edfan; puso en valor elementos originales, como las vigas y pilares de madera, y las columnas de fundición; y restauró la carpintería original. También aplicó criterios de racionalidad a la hora de redistribuir los espacios: «No tenía ningún sentido que la cocina y uno de los dormitorios dieran a la terraza», explica. Ahora son el salón, la biblioteca y el cuarto de música los que ocupan este lugar privilegiado, con excepcionales vistas sobre los tejados y parques de Madrid. Los dormitorios con sus baños, la cocina con office y la zona de showroom y despacho completan el plano.

Para la decoración apostó por un eclecticismo total que conjuga, de forma magistral, objetos del s. XVIII con piezas contemporáneas, elementos mid-century y puertas rescatadas de derribos que ha adaptado a los espacios para crear armarios en el hall o una vinoteca en el salón. En este mix, las sillas de plástico de Philippe Starck conviven a la perfección con vetustos aparadores franceses, alfombras de Zara Home y bustos africanos .«La mezcla de estilos –indica la interiorista– es lo que más me gusta. Si el continente es antiguo, utilizo más objetos contemporáneos, y viceversa». Para que los muebles y detalles fueran los protagonistas del espacio, las paredes se pintaron en blanco y gris, de la marca Farrow & Ball, hasta llegar casi al negro en el suelo. Una paleta neutra viste también el mobiliario, con suaves verdes y azules, y toques de madera. Tan solo el office y el estudio se brindan a dar una clara oportunidad al color. Rebeca Ruiz tiene otro secreto: cuando ve apliques y pantallas que le gustan, los compra y los guarda hasta encontrar el lugar ideal para cada uno. En este caso, han tenido un final feliz en el salón, justo encima del sofá.

Ideas del proyecto
Rebeca Ruiz
rebecaruiz@rrinteriorismo.com

Conexión con el exterior. Las habitaciones que dan al jardín se dotaron de grandes ventanales y puertas de cristal correderas para impulsar la sensación de que la vegetación se incorpora al interior.

La iluminación, clave. «Es lo primero que proyecto, porque juega un papel muy importante en nuestra percepción del entorno. Nunca pongo focos empotrados en el techo y siempre busco que sean luces indirectas».



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