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Ibiza, España

La arquitectura ibicenca de Jaime Serra

Potenciar la luz solar, poner la tradición al servicio de la modernidad y tener muy presente el aspecto autóctono son tres premisas que arquitecto Jaime Serra ha manejado con virtuosismo minimal en esta casa ibicenca.

Nuevo Estilo 20/08/2013
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Fiel a su lema «no me gusta la arquitectura patchwork, la que mezcla materiales en demasía», Jaime Serra, al frente del estudio Atlant del Vent –ADV–, ha creado para un director de cine francés y su esposa esta vivienda en Ibiza, que se levanta en un terreno de olivos, naranjos y almendros con miras a Dalt Vila, la parte vieja de la ciudad. Dos muros de piedra seca –en recuerdo de las ruinas que encontraron en la finca– forman la columna vertebral de la casa y separan los espacios públicos de los privados. «Los propietarios buscaban una imagen tradicional con toque contemporáneo», explica el joven arquitecto catalán.

La construcción se organiza en tres cuerpos. En el central se encuentra el salón, una gran estancia en la que entra por entero el jardín –obra del paisajista Stefan LaHaye, de Landscape Garden Ibiza–, gracias a las correderas de cristal que se esconden íntegramente en las fachadas. Abierto a este espacio y separado por un ligero desnivel, se encuentra el comedor, ejemplo del sentido estético del arquitecto: «Podemos definir claramente los ambientes sin sobrecargarlos de elementos». Al otro lado del comedor está la cocina y, en el ala opuesta, se sitúa el dormitorio principal.

El mobiliario, que sigue las mismas depuradas pautas de la arquitectura, es el imprescindible. El acero y la madera son los protagonistas, junto con el hormigón pulido, presente en el suelo de toda la casa y en las paredes del baño, mientras que los tejidos crudos y una seleccionada obra gráfica en tonos blanco y negro redondean la contención casi monacal deseada. Todo es bello, útil y ligero: un armónico equilibrio que cede el papel estelar a la naturaleza, a ese jardín de especies mediterráneas, que con poco riego muestran su esplendor y regala aromas a azahar y lavanda.

IDEAS DEL ARQUITECTO: JAIME SERRA –ESTUDIO ADV- (Tel.: 971 317 331)
- Un trío de materiales. Para él, deben bastar sólo tres por habitación para garantizar un resultado neutro, limpio y minimal. Aquí se ha jugado con hormigón pulido en suelos, yeso blanco en paredes y acero corten en ventanas.
- Muy pocos obstáculos. La fluida circulación se logró con soluciones muy funcionales: iluminación con focos empotrados, fosos para encastrar la bañera y ¡hasta la zona de estar! y calefacción por suelo radiante.
- Ventanas panorámicas. La ligereza de los perfiles y sus formas encuadran preciosas perspectivas del jardín. Las distintas zonas se contemplan así como obras de arte vivas, que cambian cada hora del día, en cada estación del año...

RECURSOS BIOCLIMÁTICOS. Las generosas aperturas del salón, con correderas escamoteables al norte y al sur, benefician la climatización natural en verano e invierno, aprovechando el potencial de la radiación solar y de la circulación del aire. La ubicación en un foso resguarda la zona de tertulia, a la vez que evita que la presencia de mobiliario frene la maravillosa perspectiva visual.



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